La Comisión Europea ha manifestado su intención de eximir de controles y sanciones relacionados con las obligaciones medioambientales a las pequeñas explotaciones agrarias de menos de 10 hectáreas. Este paso se propone con el objetivo de aliviar la carga administrativa del sector agrario, una medida que fue comunicada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al primer ministro polaco, Donald Tusk, durante una conversación telefónica.
Esta propuesta de reforma está vinculada a la Política Agraria Común (PAC), un marco de ayuda financiera para los agricultores de la UE. A raíz de la divulgación de la propuesta, el Ministerio de Agricultura español ha informado que ha remitido a las comunidades autónomas una propuesta para la revisión del plan estratégico de la PAC en España.
Este documento ya incorpora las flexibilidades propuestas por la Comisión Europea y, según el departamento dirigido por Luis Planas, «recoge las principales peticiones realizadas por España en la reunión de ministros de Agricultura del pasado 26 de enero».
El principal objetivo de estas propuestas legislativas es aliviar la carga administrativa para los agricultores de la UE. Además, se busca brindar a los productores y a los Estados miembro una mayor flexibilidad para cumplir determinadas condicionalidades medioambientales. Todo esto está sujeto ahora a la aprobación definitiva de la propia Comisión y de la ratificación del Parlamento Europeo.
La Comisión asegura que esta medida no comprometerá el nivel general de ambición en lo que respecta a los objetivos de protección medioambiental y climática de la política agrícola de la UE. Este gesto de solidaridad con el sector agrícola se suma a la relajación de los requisitos medioambientales asociados a las ayudas de la PAC que ya anunció el Ejecutivo comunitario a finales de febrero.
Para recibir el apoyo de la PAC, los agricultores deben respetar un conjunto mejorado de nueve normas beneficiosas para el medio ambiente y el clima, conocidas como BCAM. Este principio de condicionalidad se aplica a cerca del 90% de la superficie agrícola utilizada en la UE y desempeña un papel importante en la integración de prácticas agrícolas sostenibles.
Según datos del Ejecutivo comunitario, la exención de los requisitos asociados a estas normas simplificaría considerablemente el trabajo diario de los pequeños agricultores, que representan el 65% de los beneficiarios de la PAC. A pesar de esta simplificación, se mantendrían las ambiciones medioambientales, ya que estas solo cubren el 9,6% de las superficies que reciben ayudas de la PAC.

