Una trabajadora del servicio de limpieza viaria de Barcelona baldea los entornos de la plaza de Pla de Palau

Barcelona modifica medidas de ahorro de agua tras entrar en fase de alerta por sequía

La ciudad de Barcelona ha anunciado que adaptará sus medidas de ahorro de agua a partir de este viernes, tras entrar en una nueva fase de alerta por sequía. Esta fase sucede a la de emergencia excepcional, lo que permitirá retomar algunas actividades como el riego de jardines y zonas verdes (bajo ciertas restricciones) y la limpieza pública de calles (con el mínimo consumo posible).

El cambio en la fase de alerta se debe al incremento de las reservas de agua gracias a las lluvias primaverales. Este incremento ha permitido que el sistema Ter-Llobregat, que abastece a alrededor de seis millones de personas en el área metropolitana de Barcelona y parte de Girona, haya abandonado la fase de excepcionalidad por sequía. Consecuentemente, el límite en el consumo de agua ha aumentado de los 230 a los 250 litros por habitante y día, aunque actualmente Barcelona se sitúa en un consumo de 159 litros por habitante y día.

Reanudación del riego y limpieza de calles con restricciones

En línea con las nuevas medidas, se retomará el riego en los espacios verdes, siempre manteniendo la dotación mínima necesaria para el mantenimiento de la vegetación y el arbolado. Sin embargo, se establece un límite en el uso de agua de 450 m3 por hectárea y mes. El gobierno municipal continúa enfatizando el riego con agua freática como medida de ahorro de agua potable y priorizará el riego con sistemas de alta eficiencia automatizados y gota a gota. Los jardines privados podrán regarse un máximo de dos veces a la semana.

Además, la limpieza de calles, alcantarillado, pavimentos, fachadas y similares se llevará a cabo prioritariamente con agua freática y, en todo caso, siempre con el gasto mínimo indispensable para mantener la calidad del espacio público. Se flexibilizarán también las restricciones para el llenado de piscinas y los usos de agua en los centros deportivos, aunque se mantendrán medidas de ahorro de agua en las instalaciones municipales.

Asimismo, la fase actual permitirá la reapertura de todas las duchas de las playas, que hasta ahora solo contaban con una en funcionamiento por playa. Estas duchas se reactivarán de forma progresiva en los próximos días, una vez que se complete la revisión de los elementos.

Además, se pondrán en funcionamiento cuatro instalaciones de refresco para niños y familias que se incorporarán a la Red de refugios climáticos de Barcelona, en los distritos de Nou Barris, Horta-Guinardó y Sant Andreu. Estos espacios funcionarán entre los meses de junio y septiembre, con horarios regulados.

Barcelona, sin embargo, mantendrá cerrados todos los manantiales de las fuentes ornamentales, de acuerdo con lo establecido en la actual fase de sequía. Solo los lagos artificiales mantendrán un mínimo de agua potable para garantizar la vida.

En cuanto a la ciudadanía, no hay afectaciones en el consumo doméstico de agua, aunque sí en algunas actividades. Por ejemplo, la limpieza de vehículos solo podrá realizarse en establecimientos comerciales que cuenten con sistemas de recirculación del agua. Fuera de ellos, se permitirá únicamente la limpieza de los cristales, espejos, retrovisores, luces y placas de matrícula utilizando una esponja y un cubo.

¿Cómo puede la ciudadanía contribuir aún más al ahorro de agua en esta fase crítica de sequía? Las pequeñas acciones del día a día pueden marcar una gran diferencia en la conservación de este recurso vital.