El legado olímpico de Samaranch continúa: una visión hacia los Juegos de París 2024
La influencia de la familia Samaranch en el movimiento olímpico es innegable. Desde Juan Antonio Samaranch Torelló, la fuerza motriz detrás de las Olimpiadas de 1992, hasta Juan Antonio Salisachs, el actual vicepresidente del Comité Olímpico Internacional (COI) con una alta probabilidad de asumir la presidencia del olimpismo internacional en un futuro próximo. «No sé si es difícil ser hijo de mi padre, pero sería mucho más difícil no serlo», confiesa en el Círculo del Liceo.
Samaranch Salisachs (Barcelona, 1959) está afrontando los Juegos parisinos en un contexto de tensión social en Francia y un cúmulo de conflictos alrededor del mundo. Según él, la tecnología nos ha hecho más localistas, más enfocados en nuestra propia ‘tribu’, y menos capaces de aceptar ideas diferentes. «Creemos que nuestros estándares y valores son superiores», comenta.
El movimiento olímpico, en cambio, se funda en la excelencia y el entendimiento entre diferentes, el respeto a unas reglas iguales para todos. Los Juegos Olímpicos deben ser el estandarte y escaparate de estos valores. «O somos universales o desaparecemos. Lo que nos hace humanos son las diferencias», subraya Samaranch.
Los Juegos Olímpicos en tiempos de pandemia y conflictos
Después de los Juegos de Tokio, que fueron seguidos por tres mil millones de personas en un contexto adverso debido a la pandemia de COVID-19, se espera que los Juegos de París superen ampliamente esta cifra. Samaranch advierte que el COI no puede tomar partido en los conflictos políticos y sociales que puedan afectar a los Juegos.
Competir con respeto significa que los atletas de Rusia y Bielorrusia tendrán que convivir con los atletas ucranianos, y los israelíes con los palestinos, materializando en el estadio la realidad de los dos estados. Samaranch señala que más de la mitad de los países del mundo (Asia, África y Latinoamérica) están alineados con Rusia. «Nuestra obligación es unir, no tomar partido, aunque eso no impide que nos ataquen desde Rusia por occidentalistas y en Occidente nos llamen hijos de Putin», apunta.
El 25 de julio se cumplirán treinta y dos años de los Juegos del 92, un referente para el olimpismo mundial gracias al esfuerzo de Samaranch padre, el alcalde Maragall, Rodés, Cuyàs o Abad para que la candidatura de Barcelona fuera un éxito. «La prueba es que los Juegos de Invierno contaron en seguida con la aceptación del COI. Pero los hemos dejado pasar y al final se los darán a los Alpes marítimos franceses… ¡con capital en Niza!» concluye con ironía.
