ArcelorMittal, uno de los líderes en la industria siderúrgica global, ha destacado el desafío económico que supone la producción de acero con cero emisiones netas de CO2 en la actualidad. Su vicepresidente y jefe de tecnología, Pinakin Chaubal, afirmó que la producción de una tonelada de acero utilizando hidrógeno verde costaría un 75% más que las técnicas de producción tradicionales. Además, predijo que incluso en 2050, con la madurez de la tecnología y la reducción de costos, seguirá siendo entre el 30% y el 40% más costoso.

Chaubal argumentó durante su intervención en la sede de la Agencia Internacional de la Energía (IEA) en París, sobre los desafíos de la descarbonización del acero. Según él, la transición hacia una producción de acero más ecológica necesitará un respaldo financiero adecuado. Comparó el proceso de reducción de costos con el de la energía solar, que era prohibitivamente costosa hace tres décadas pero ahora es el método más barato de producción de energía.

El alto directivo de ArcelorMittal enfatizó que los proyectos de sustitución de hornos altos por hornos de reducción directa del mineral de hierro (DRI) mediante el uso de hidrógeno verde no avanzan a pesar de contar con la aprobación de importantes ayudas públicas. Estos proyectos están esperando la disponibilidad de energía de origen renovable en cantidad suficiente y a precios competitivos, o la posibilidad de subsidios que reduzcan su costo.

Chaubal también resaltó la estrategia de la Unión Europea, basada en la reducción de los derechos gratuitos de emisión a partir de 2026 hasta su supresión en 2030 y la implantación del arancel ambiental que penalizará la importación de acero «sucio». Contrapuso este modelo al de EE.UU., que ofrece créditos fiscales para que la industria adopte y desarrolle tecnologías renovables y bajas en carbono.

El acero es un producto que se comercializa «globalmente», por lo que todos los fabricantes compiten entre sí y el diferencial de costos es clave para preservar la producción. Los aceros de alta calidad siguen necesitando la transformación del mineral de hierro, por lo que no será suficiente la obtención de acero a partir de fundir chatarra.

ArcelorMittal propone cuatro rutas para lograr una descarbonización del sector, que se considera «difícil» de acometer: utilizar el hidrógeno, sustituir el carbón por biomasa, mantener el uso de carbón con captura de CO2 y el uso de electricidad verde para la electrólisis directa.

La inversión necesaria para la descarbonización del sector se estima entre 5,1 y 6,1 billones de dólares (entre 4,65 y 5,57 billones de euros). Actualmente, según Chaubal, no existe en el mundo una planta siderúrgica que produzca acero con cero o casi cero carbono.

ArcelorMittal continúa su expansión industrial en acero bajo en emisiones en EE.UU. y Brasil. La siderúrgica ha adquirido el 28,4% de Vallourec, líder mundial en el sector de soluciones tubulares para mercados energéticos y aplicaciones industriales, por unos 955 millones de euros. Vallourec tiene una capacidad anual de laminación de 2,2 millones de toneladas, el 85% de la cual se centra en la producción de productos con bajos niveles de emisiones de carbono en EE.UU. y Brasil, países cada vez más estratégicos para ArcelorMittal.