Luz verde a la Ley que busca aprovechar «el potencial económico» del patrimonio cultural

El día de ayer, las Cortes dieron su aprobación a la nueva Ley de Patrimonio Cultural, más de dos décadas después de la norma anterior y catorce meses después de que el anteproyecto fue aprobado en Consejo de Gobierno. La propuesta de esta ley es promover una gestión innovadora del patrimonio cultural que permita potencializar su valor educativo, económico y social.

Esta ley fue aprobada con los votos favorables del Partido Popular (PP) y Vox, a pesar de la oposición de los demás grupos del Parlamento autonómico. Durante la presentación del proyecto de Ley, el consejero de Cultura y Turismo, Gonzalo Santonja, destacó que se aprobó el 36 por ciento de las enmiendas presentadas en ponencias. Sin embargo, las enmiendas que se debatieron en pleno fueron rechazadas en su totalidad por los grupos que sostienen el Gobierno autonómico.

Una ley mejor que el proyecto original

Ramiro Ruiz Medrano, procurador popular, declaró una vez conocido el resultado de la votación que la ley que se aprobó en las Cortes es «una muy buena ley, mejor que el proyecto que entró». Destacó entre las novedades del texto en comparación con la regulación de 2002 la introducción de dos nuevas figuras de protección para conjuntos industriales y paisajes culturales, una zona de amortiguamiento para proporcionar mayor protección a los BIC, un censo del patrimonio cultural, la importancia de «todos los caminos de Santiago» y la búsqueda de «nuevas fuentes de financiación».

El modelo de financiación de la protección del patrimonio propuesto en el texto fue el principal objeto de críticas de los grupos de la oposición. José Ignacio Martín Benito, del Partido Socialista, señaló que «la financiación es la clave de la bóveda» de la protección del patrimonio cultural, pero advirtió que, con la nueva norma, «va a derrumbarse», como sucedió con el reglamento hasta ahora vigente. Tanto el PSOE como la UPL habían propuesto en sus enmiendas la necesidad de asignar el uno por ciento del presupuesto consolidado de la Comunidad a la conservación, mantenimiento y promoción del patrimonio. Sin embargo, Miguel Suárez Arca, procurador leonés de Vox, argumentó que esta propuesta es «técnicamente inviable».

Otra crítica de la oposición fue la no inclusión del patrimonio paleontológico no antrópico -no resultante de la acción humana-. Desde Vox se justificó esta omisión argumentando que su conservación ya está incluida en la Ley de Patrimonio Natural.

La nueva Ley de Patrimonio Cultural representa un paso importante en la gestión del patrimonio cultural en la región. A pesar de las críticas de la oposición sobre su modelo de financiación y la no inclusión del patrimonio paleontológico no antrópico, los legisladores consideran que esta ley es un avance en comparación con la regulación anterior. Sin embargo, queda por ver cómo se implementará esta ley y qué impacto tendrá en la protección y promoción del patrimonio cultural.