El antisistema Alvise irrumpe en Bruselas con tres escaños

Alvise Pérez sacude el panorama político español con «Se Acabó la Fiesta»

El panorama político español ha experimentado un terremoto con la irrupción de Alvise Pérez y su nueva agrupación de electores, Se Acabó la Fiesta. Este personaje, conocido por su presencia en las redes sociales, ha logrado entrar en el Parlamento Europeo con tres escaños, casi 800.000 votos y el 4,59% de los apoyos. Este sorprendente resultado es casi idéntico al obtenido por el partido de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, Sumar.

La estrategia de Alvise ha sido distinta a la de los canales habituales. Se ha apoyado en el «boca a boca» y, sobre todo, en su legión de seguidores en Telegram. Su mensaje ha atraído a un sector de la juventud, mayoritariamente masculino, que se informa principalmente a través de estos canales de comunicación.

Un revulsivo para la derecha española

La aparición de Alvise Pérez y su partido es un toque de atención para las fuerzas de la derecha española, el Partido Popular y, muy especialmente, Vox. La aparición de Se Acabó la Fiesta puede provocar en Vox el mismo efecto que ellos mismos causaron en el centro-derecha en 2019. Muchos jóvenes consideran que Vox ya forma parte del ‘establishment’ político y han decidido castigarlos en las urnas.

La historia de Alvise Pérez es la de un antisistema que comenzó a coquetear con la política desde muy joven. Su nombre empezó a sonar con fuerza tras las manifestaciones en Ferraz por la amnistía. Fue en noviembre, cuando junto al líder de la empresa Desokupa, se dirigió hacia el Congreso con miles de personas a sus espaldas.

El menor de cuatro hermanos, Alvise se formó en Ciencias Políticas y Administración Pública y, mientras estudiaba, se afilió al UPyD de Rosa Díez. Tras pasar por el Instituto Cervantes en la ciudad inglesa de Leeds, cambió la formación de Díez por Liberal Democrats, para después recalar en Ciudadanos y apoyar la causa de Albert Rivera.

Una ‘legión de ardillas’

Alvise Pérez, que se define como analista político, empezó a forjar entonces lo que hoy es la clave de su éxito inesperado. El CIS, en su encuesta preelectoral, avanzó que uno de cada diez votantes menores de 24 años apostaría por él. Sus ‘ardillas’ (así se refiere a su legión de seguidores), cooperadoras necesarias con las que ha creado su red de informadores, se cuentan por cientos de miles.

«Agitador ultraderechista» o «profesional de la difamación» -como lo definió el ministro Óscar Puente-, Alvise Pérez ha estado a menudo envuelto en polémicas. Sus informaciones, a veces calificadas de «bulos», se reproducen en todas las redes sociales.

Un nuevo enfoque en la política

Alvise Pérez ha centrado su campaña en acabar con la corrupción, diferenciándose de la «partitocracia»; en impulsar un referéndum para renegociar los términos de la relación de España con la Unión Europea y reducir la influencia y recursos de partidos y gobiernos. «Tenemos un Gobierno que se gasta más dinero en un programa de Broncano que en los enfermos de ELA. No venimos a política a hacernos millonarios como los demás; donaremos el cien por cien del sueldo público porque no somos parásitos políticos», proclamó después de su éxito electoral.

La irrupción de Alvise Pérez y Se Acabó la Fiesta en el panorama político español es un hecho sin precedentes que ha sacudido los cimientos de la política tradicional. Con su legión de seguidores y su discurso directo y sin pelos en la lengua, Alvise Pérez se ha convertido en un personaje a tener en cuenta en el futuro de la política española.