Cables conectados a un router.

La era del ADSL está llegando a su fin, a medida que el mundo se prepara para la expansión de la fibra hasta el hogar (FTTH). En este contexto, el próximo 19 de abril marcará el final de un proceso de varios años en el que Telefónica ha estado retirando lentamente sus centrales de cobre y reemplazándolas con infraestructuras de fibra.

Sin embargo, este cambio no significa necesariamente el fin de la conectividad a Internet para los millones de usuarios que todavía dependen del ADSL. De hecho, existen hasta tres alternativas (sin contar la FTTH) que los operadores incluyen dentro de su oferta de tarifas. Entre ellas se encuentran las ondas satelitales y de radio, así como la tecnología móvil del 4G y 5G.

La primera de estas alternativas es la conexión vía satélite. En España, este servicio lo proporciona la empresa nacional Hispasat, que se especializa en dar servicio de Internet a zonas rurales y de difícil acceso. Por un precio de 35 euros al mes, los usuarios pueden disfrutar de una velocidad de descarga de 100 Mbps. Además, gracias al programa UNICO Demanda Rural, que vela por la conectividad a un precio razonable hasta finales de 2027, los usuarios de esta tecnología no pagarán alta ni instalación, ya que las ayudas para estos servicios pueden ascender hasta los 600 euros.

La segunda alternativa es la tecnología WiMAX, un método de transmisión a través de ondas de radio. Este método es ideal para hogares en entornos rurales que necesitan acceso a Internet sin la necesidad de emplear cables. Sin embargo, para poder utilizar esta tecnología, es necesario contar con un proveedor compatible y que cuente con un repetidor en la zona que nos interese. Aunque la instalación es gratuita, esta tecnología tiene la desventaja de que requiere un contacto directo con el repetidor, lo que significa que cualquier obstáculo puede interferir con la calidad de la señal.

La última alternativa es la conectividad a través de la tecnología 4G y 5G de los teléfonos móviles. Este servicio ofrece una mayor latencia que la conexión por satélite (aunque menos estable que la fibra), y generalmente funciona mejor que la tecnología de ondas de radio (Wimax). Además, este método proporciona movilidad al usuario y no requiere instalación, lo que lo convierte en una opción especialmente atractiva para aquellos lugares donde la fibra todavía no llega.

Para poder disfrutar de este servicio fuera del móvil, los usuarios simplemente necesitan contratarlo e introducir la tarjeta SIM en un router. Sin embargo, es importante recordar que las tarifas de datos móviles ilimitados no están pensadas como alternativa a la fibra o ADSL, por lo que los operadores ofrecen tarifas específicas que permiten conectarse a internet junto a un router wifi que utiliza una SIM 4G o 5G.