Al menos 68 víctimas mortales en un accidente ferroviario en la línea Madrid-Sevilla
Al menos 68 personas han muerto tras la colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo en las proximidades de Urda (Toledo). El balance, confirmado con los últimos datos trasladados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es todavía provisional, ya que había pasajeros atrapados y los equipos de rescate continuaban trabajando en los convoyes.
En los dos trenes viajaban 544 personas, incluido un bebé: 397 pasajeros en el AVE y 147 en el Iryo. El accidente ocurrió a las 8.53 horas, cuando el tren de Renfe alcanzó por detrás al convoy de Iryo, que permanecía detenido en la vía. La violencia del impacto causó el descarrilamiento de varios coches y la caída de al menos dos vagones por un terraplén.
El siniestro se registró en el punto kilométrico 118 de la línea Madrid-Sevilla, en el tramo situado entre Mora, Orgaz y Urda, próximo a Los Yébenes. Adif calificó el suceso de «alcance entre dos trenes» y suspendió de inmediato la circulación en este corredor ferroviario.
Pedro Sánchez decreta tres días de luto oficial
Pedro Sánchez se desplazó a Urda para respaldar la labor de los equipos de emergencia y expresar su apoyo a las víctimas y sus familias. El Ejecutivo decretó tres días de luto oficial ante la magnitud de la tragedia.
Desde el puesto de mando avanzado, el presidente evitó avalar una hipótesis concreta sobre las causas, sin descartar una posible negligencia o fallos en el sistema de seguridad. No obstante, afirmó que no resulta asumible que España haya sufrido dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año y prometió llegar «hasta el final» en la investigación.
El accidente se produce nueve meses después del ocurrido en Adamuz (Córdoba), donde fallecieron 46 personas el pasado 18 de enero. En aquella ocasión, un tren de Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid descarriló e invadió la vía por la que circulaba en sentido contrario un Alvia de Renfe con destino Huelva, dejando además más de un centenar de heridos.
Óscar Puente apunta al centro de control de Adif
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el accidente de «inverosímil» y situó el posible origen de lo sucedido en el centro de control de Adif. Según explicó en una primera comparecencia, alrededor de las 8.30 horas se produjo una caída del sistema LZB, encargado de supervisar de forma continua la velocidad de los trenes y de contribuir a mantener una distancia segura entre convoyes.
El fallo afectó a un tramo de 69 kilómetros y obligó a detenerse a unos seis trenes, según la estimación del ministro. En esa situación, la gestión de la circulación pasó a depender del centro operativo de Adif en Atocha.
Puente señaló que a las 8.36 horas se decidió que el AVE retomara la marcha con normalidad, una opción que, de acuerdo con la reglamentación, no podía aplicarse. Entre esa hora y las 8.53 se produjo el impacto. El ministro apuntó, tras las primeras pesquisas, a una decisión «inexplicable» de los operarios del centro de control.
El titular de Transportes descartó poner el foco en el maquinista, al indicar que el AVE tenía una orden de velocidad objetivo cero, conocida como «meta 0», y una señal roja. Aun así, recibió instrucciones para continuar con normalidad en vez de hacerlo mediante «marcha a la vista», un régimen que obliga a circular a una velocidad que permita detener el tren ante cualquier obstáculo. Puente consideró especialmente grave que se autorizara esa marcha cuando había otro convoy detenido en el mismo cantón y aseguró desconocer por qué el Iryo no reanudó su recorrido.
Renfe, por su parte, confirmó que se produjo una incidencia en el sistema LZB durante la mañana. La empresa indicó que los trenes estuvieron detenidos temporalmente y que posteriormente se autorizó su circulación en las condiciones fijadas por la gestión de tráfico, con bloqueo de señalización lateral. La compañía sostiene que su AVE prosiguió el viaje tras recibir la autorización correspondiente, mientras el Iryo seguía parado por causas que desconoce. Renfe subrayó que la investigación deberá determinar la secuencia exacta de los hechos, las condiciones de circulación y las circunstancias del choque.
Investigación judicial y amplio despliegue de emergencias
La jueza Aristea Afroditi Ortiz dirigirá las diligencias
El fiscal superior de Castilla-La Mancha, Emilio Manuel Fernández García, acudió al lugar del accidente junto a la fiscal de guardia de Orgaz y la comisión judicial encargada de coordinar las actuaciones. La investigación será seguida por la jueza de la Plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Orgaz, Aristea Afroditi Ortiz, que solicitó diversas diligencias para aclarar el origen del siniestro. La magistrada juró el cargo el pasado 6 de febrero.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha acordó reforzar el juzgado con la jueza de la Plaza número 1 y otros tres magistrados especializados en catástrofes. También se constituyeron cinco equipos judiciales y forenses para agilizar los levantamientos de cadáveres, las autopsias y la identificación de las víctimas.
La Guardia Civil confirmó la existencia de pasajeros atrapados y que cuatro vagones resultaron afectados por la colisión. Hasta la zona se desplazaron tres helicópteros medicalizados, dos unidades móviles de cuidados intensivos, bomberos de Alcázar de San Juan y Orgaz y 102 efectivos de Protección Civil. Los servicios sanitarios instalaron un puesto médico avanzado para clasificar a los heridos y organizar los traslados.
El dispositivo de la Guardia Civil incluyó efectivos del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) procedentes de Navacerrada, Riaza y Arenas de San Pedro, además de personal del servicio cinológico y oficinas móviles de atención ciudadana. En total, se movilizaron 422 efectivos y 123 medios. La Unidad Central Operativa (UCO) se trasladó asimismo a la zona para investigar las causas del accidente e interrogó al operario del centro de control que, presuntamente, autorizó al AVE a reanudar la marcha a velocidad normal.
Recursos de varias comunidades autónomas
La Comunidad de Madrid envió ocho dotaciones de bomberos, ocho recursos del Summa 112, efectivos de Samur-Protección Civil y bomberos del Ayuntamiento de Madrid. Andalucía movilizó unidades móviles de vigilancia intensiva y un vehículo de apoyo logístico del Servicio Andaluz de Salud.
Castilla-La Mancha activó a las 9.15 horas el Plan Territorial de Emergencia, Platecam, y después elevó la respuesta a situación operativa 2. El presidente regional, Emiliano García-Page, solicitó la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias, que llegó a desplegar 200 militares y 70 medios. Castilla y León y Navarra también ofrecieron recursos.
Los hospitales de Toledo y Alcázar de San Juan se prepararon para atender a los heridos. La alcaldesa de Consuegra, María Luisa Rodríguez, confirmó la llegada de tres afectados leves. Los servicios de emergencia alertaron igualmente a los equipos de apoyo psicológico.
El Ayuntamiento de Urda habilitó su pabellón polideportivo para atender a los afectados. El alcalde, Manuel Galán, explicó que el municipio estaba acondicionando instalaciones y movilizando al personal municipal para colaborar con Protección Civil.
El AVE viajaba de Madrid a Sevilla
El tren de Renfe implicado en el accidente, identificado con el número 02080, salió de Madrid-Puerta de Atocha a las 8.00 horas con destino Sevilla-Santa Justa, donde tenía prevista su llegada a las 10.39 horas. Era un convoy de la serie 103 de Renfe, fabricado por Siemens. El tren de Iryo es de fabricación Hitachi.
Uno de los pasajeros del AVE, Roberto Gómez Ramos, describió el golpe como «tremendo». Relató que un hombre cayó sobre él y que pudieron ayudar a otros viajeros. También aseguró haber visto desde el tren de Renfe uno de los coches del Iryo destrozado fuera de las vías y a pasajeros con golpes.
Servicio ferroviario interrumpido y asistencia a familiares
El choque obligó a cerrar completamente la circulación ferroviaria entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía, sin previsión de reapertura. El Ministerio de Transportes pidió a los viajeros con billetes para este corredor que no acudan a las estaciones mientras continúe suspendido el servicio.
Renfe autorizó cambios y anulaciones gratuitos para los pasajeros afectados y activó el teléfono 900 10 10 20, incluido en su Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y sus Familiares. En la estación de Atocha se habilitó un dispositivo de atención psicosocial para los familiares de los viajeros de ambos trenes.
Por otro lado, el Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) mantiene la huelga de 24 horas convocada para este jueves en las empresas del grupo Renfe. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible fijó servicios mínimos de hasta el 75% en Cercanías durante las horas punta y del 73% en Alta Velocidad y Larga Distancia.

