El expresidente de EEUU y candidato a la nominación republicana, Donald Trump.

En un incidente alarmante de desinformación y manipulación política, se ha descubierto que los seguidores del ex presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, están utilizando la inteligencia artificial (IA) para generar y compartir imágenes falsas. El objetivo aparente es influir en el voto de la comunidad afroamericana en las próximas elecciones de noviembre de 2024.

Estas imágenes, conocidas como «deepfakes», muestran a personas de raza negra posando sonrientes junto a Trump. La BBC ha revelado que se han descubierto docenas de estas imágenes, una táctica que parece estar diseñada para cortejar a los votantes afroamericanos y persuadirlos para que voten a los republicanos.

La comunidad afroamericana jugó un papel crucial en las elecciones presidenciales de 2020, apoyando en gran medida al candidato demócrata Joe Biden. Biden obtuvo el apoyo del 87% de los votantes negros, un hecho que contribuyó en gran medida a su victoria sobre el conservador Trump. Sin embargo, a pesar de este apoyo abrumador, la investigación de la BBC no ha encontrado pruebas que vinculen directamente estas imágenes falsas con la campaña de Trump.

Los creadores y distribuidores de estos montajes son partidarios leales de Trump que parecen dispuestos a hacer cualquier cosa para ayudar a su candidato preferido. Entre ellos se encuentra el podcaster de Trump, Mark Kaye, que ha compartido una de estas imágenes generadas por IA en las redes sociales, donde tiene más de un millón de seguidores.

La comunidad afroamericana y latina de los Estados Unidos ha sido el objetivo de una serie de tácticas de desinformación en el pasado. En 2020, los expertos detectaron una serie de mensajes falsos dirigidos a estas comunidades, con el objetivo de disuadirles de votar. Según Cliff Albright, cofundador del grupo de campaña Black Voters Matter, estas tácticas podrían intensificarse de cara a las elecciones de 2024.

A pesar de que estas imágenes pueden parecer auténticas a primera vista, existen detalles, como la apariencia de los dedos de las manos, que revelan su naturaleza artificial. Sin embargo, muchos seguidores de Trump parecen dispuestos a aceptar estas imágenes como auténticas, tal y como ha observado la BBC.

La capacidad de estas imágenes para influir en las opiniones de los votantes más convencidos es una fuente de preocupación para muchos expertos. Temen que la inteligencia artificial pueda ser utilizada para acelerar la propagación de la propaganda y la desinformación de cara a las próximas elecciones presidenciales.

Los Estados Unidos ya se han enfrentado a casos de manipulación tecnológica en el pasado. The New York Times ha informado de que grupos de activistas de Trump han utilizado la IA para crear imágenes humillantes de sus rivales políticos, incluyendo a la candidata republicana Nikki Haley y a la esposa del gobernador de Florida, Ron DeSantis. Incluso el hijo de Trump, Eric Trump, ha recurrido a la IA para crear un relato épico sobre su padre.

Ante la creciente amenaza de los ‘deepfakes’, los legisladores de los Estados Unidos han comenzado a tomar medidas. A principios de febrero, el gobierno anunció la prohibición de las llamadas automáticas generadas con IA, después de que se utilizara una imitación de la voz del presidente Biden para intentar engañar a los votantes demócratas.

La Casa Blanca ha instado a las grandes empresas que desarrollan esta tecnología a prohibir su uso para el engaño político. Recientemente se ha sabido que empresas como Microsoft, Google, Meta (anteriormente Facebook), TikTok y OpenAI, la creadora de ChatGPT, se han comprometido a luchar contra el uso de ‘deepfakes’ políticos. Sin embargo, estos compromisos son voluntarios y no obligatorios, lo que plantea dudas sobre su eficacia a largo plazo.