El mundo digital, aunque ofrece comodidad y conveniencia, también se ha convertido en un campo de batalla donde los ciberdelincuentes están constantemente ideando nuevas formas de estafar a los usuarios desprevenidos. La Guardia Civil ha alertado este fin de semana sobre una nueva estafa que se está llevando a cabo en el espacio cibernético. Se ha detectado un nuevo caso de ‘phishing’ o suplantación de identidad por parte del Grupo de Delitos Telemáticos, que se está perpetrando en nombre de la popular plataforma de ‘streaming’, Netflix.
Esta técnica de estafa comúnmente empleada por los delincuentes cibernéticos implica hacerse pasar por una institución pública o una empresa conocida. El objetivo es obtener datos personales y bancarios de los usuarios, que luego pueden ser utilizados de varias formas, como para realizar chantajes o compras en nombre de la víctima.
En esta ocasión, según la Guardia Civil, los ciberdelincuentes se hacen pasar por Netflix enviando un correo electrónico fraudulento. El correo electrónico falso, que suplanta a Netflix, advierte a los usuarios que la renovación de su suscripción no se ha podido efectuar y que su cuenta será suspendida en consecuencia. Los usuarios son instados a actualizar su información para evitar la suspensión de su cuenta.
Las autoridades han aclarado que este tipo de estafa es bastante fácil de identificar si se está atento a ciertas señales de alerta. Por ejemplo, el correo electrónico desde el que se envía el mensaje de phishing no es el oficial de Netflix y, además, en el mensaje no se dirigen al usuario por su nombre.
Los estafadores en el correo proporcionan un enlace para actualizar los datos. Este enlace lleva al usuario a una nueva ventana que imita la interfaz de Netflix. Aquí es donde se solicita la información de inicio de sesión del usuario, es decir, su usuario y contraseña. Sin embargo, el acceso es imposible ya que, como se mencionó en el correo electrónico fraudulento, la cuenta del usuario está supuestamente suspendida.
A continuación, se conduce al usuario a una pantalla donde se le pide que «actualice» sus datos personales y bancarios para recuperar su cuenta. Es en este punto donde los ciberdelincuentes roban esta valiosa información, que incluye el nombre y apellido del usuario, su número de teléfono, el número de su tarjeta de crédito, la fecha de caducidad de la tarjeta y el código CVV.
Para evitar caer en esta trampa, la solución es simple: los usuarios deben ignorar estos correos. En caso de duda, es mejor contactar directamente con la compañía, en este caso Netflix, o con instituciones como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), que pueden ayudar a gestionar estas situaciones.
Incibe también recomienda que, en caso de recibir un correo electrónico malicioso, se marque como correo no deseado y se elimine, incluso si no se ha proporcionado ninguna información personal. Sin embargo, si se ha proporcionado esta información, es crucial que el usuario se comunique con su banco e informe sobre la situación. De esta forma, se pueden tomar las acciones necesarias, como la cancelación de la tarjeta que se ha introducido.
