Mientras la sociedad se vuelve cada vez más dependiente de la tecnología móvil, el mantenimiento y supervisión de las antenas de telefonía móvil se ha convertido en un asunto pendiente de gran importancia. Según la consultora especializada Tengo una Antena, muchas de las antenas en Barcelona carecen de los permisos adecuados y de un mantenimiento regular.
En un estudio reciente, la firma realizó una auditoría estimativa de 71 antenas en 30 instalaciones en Barcelona y descubrió que ninguna estaba legalizada. Además, en 21 casos, el operador de telefonía o el propietario de la instalación nunca había presentado ninguna documentación. En 41 casos ni siquiera se había realizado un control inicial.
Aunque el gobierno central regula el censo de estaciones y sus permisos técnicos, a nivel local, las labores de inspección a menudo son insuficientes. Esto resulta en un descontrol en términos de contratos de instalación con las comunidades, permisos de obras, mantenimiento e impacto visual.
Las cuatro principales operadoras en Barcelona, Telefónica, Yoigo, Vodafone y Orange, han sido objeto de denuncias por el estado o la falta de permisos de las antenas. Sin embargo, la mayoría de las antenas o infraestructuras ahora pertenecen a otras empresas, conocidas en el sector como torreras, que pueden ser filiales de las operadoras o entidades independientes. Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el 44,2% de los emplazamientos utilizados para la cobertura de servicios móviles en España son propiedad de estas firmas ‘TowerCo’.
Las competencias en la gestión de las antenas de telefonía móvil son complejas. Mientras que el operador o la compañía telefónica es responsable de los equipos de radio y las antenas, la infraestructura (soportes, tubos, torres, acometidas, accesorios de acceso, etc.) es responsabilidad del gestor del emplazamiento.
El Ayuntamiento de Barcelona se encuentra en una situación difícil, ya que tiene dudas legales sobre las competencias que puede asumir. Recientemente, se aprobó una actualización de la normativa que regula las actividades en la ciudad, que establece que la instalación de antenas telefónicas y la tramitación de los permisos necesarios deben estar regulados por la ley estatal.
El laberinto legal ha resultado en un vacío ejecutivo que necesita ser resuelto. Las instalaciones de antenas, algunas de las cuales tienen más de 20 años de antigüedad, no fueron diseñadas para soportar el peso adicional de los equipos 3G, 4G y 5G que se han ido añadiendo con el tiempo. Esto ha resultado en un «riesgo de seguridad».
Según Álex Molero, responsable técnico de Tengo una Antena, la situación ha empeorado y se requiere una solución inmediata. La consultora, que asesora a las comunidades de vecinos que tienen una infraestructura de telecomunicaciones en su edificio, afirma que el 85% de las estaciones base tienen un operador oculto, una tecnología no legalizada o simplemente un mal mantenimiento que pone en riesgo la estructura del edificio.
Además, para los vecinos, la compensación por permitir la instalación de antenas en sus edificios varía enormemente, oscilando entre 5.000 y 20.000 euros al año en un entorno urbano. Sin embargo, en los últimos años, las retribuciones a las comunidades de propietarios han disminuido.
Los contratos firmados por los vecinos suelen ser de larga duración debido a las considerables inversiones que se realizan. Estos contratos suelen tener un período inicial de 15 o 20 años, seguido de renovaciones cada cinco años.
Con la expansión de la tecnología 5G, los problemas de peso excesivo de las instalaciones urbanas se han agravado. El 5G requiere tres nuevas antenas por instalación, nuevos equipos de radio y un aumento de la potencia eléctrica necesaria. Generalmente, estas antenas se fijan a viejos casetones de ladrillo.
Molero estima que el Ayuntamiento de Barcelona ha «perdonado» más de un millón de euros a las operadoras o propietarias de antenas en tasas no pagadas. Otros ayuntamientos, como el de Sant Cugat, han impuesto sanciones, lo que indica que el problema no es generalizado.
Según la CNMC, el número de estaciones de telefonía móvil en Barcelona puede ser próximo a las 4.000. Telefónica tendría unas 1.366 antenas; Vodafone, 1.364; Orange, 843 y Yoigo, 390. En diciembre de 2022, ya había activas en España un total de 16.649 estaciones base que proveían cobertura de tecnología 5G.
En los últimos años, los operadores móviles han firmado acuerdos para compartir infraestructuras con el fin de reducir sus costes de despliegue. Solo el 15,5% de los emplazamientos activos en 2022 eran propiedad de un solo operador. En los últimos años, los operadores móviles de red han traspasado sus activos de torres de telefonía móvil a una empresa torrera de su propio grupo. Esto representa otra forma de obtener una rentabilidad sobre dichas inversiones.

