El euríbor, el índice de referencia principal para calcular el tipo de interés de las hipotecas variables y mixtas, es un indicador que cambia cada día, basado en el tipo de interés al que se prestan dinero 18 bancos en la Unión Europea. Debido a esta variación diaria, el dato se actualiza sólo en las jornadas de actividad bancaria, normalmente alrededor de las 12 horas.
A lo largo de 2024, la media del euríbor ha sido de 3,653%, lo que marca un descenso de -0,369 puntos con respecto a la media de 2023, que fue del 4,022%. En enero, la media fue del 3,605% y en febrero, la cifra se situó en el 3,671%.
Si el mes de marzo concluyera hoy, la media del euríbor sería del 3,729%, aunque se estima que podría finalizar en el 3,718%. A día de hoy, 22 de marzo, el índice se sitúa en el 3,682%, lo que supone un descenso del -0,053 en comparación con el día anterior.
El pasado febrero, la media del euríbor interrumpió tres meses consecutivos de descensos. Sin embargo, la variación con respecto al mes de enero fue mínima, ya que sólo subió 0,062 puntos. Simone Colombelli, director de Hipotecas del comparador y asesor hipotecario iAhorro, no prevé grandes variaciones en el indicador para los próximos meses. «No esperamos que vuelva a situarse por encima de la barrera del 4% o que baje de repente a niveles más cercanos al 3%; esto no sería lógico a menos que se produzca un cambio macroeconómico inesperado», explica.
Colombelli también destaca la volatilidad del índice, señalando que «suba o baje un poco cada mes es esperable».
En cuanto a la evolución del euríbor, las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) son determinantes. El pasado 7 de marzo, la autoridad monetaria decidió mantener el precio del dinero en la zona euro al nivel elevado en el que lo situó hace seis meses, en un intento de atajar la crisis inflacionaria desatada hace dos años.
Así, el euríbor se mantiene como un indicador clave para los intereses de las hipotecas en toda la Unión Europea, con ligeras variaciones diarias que pueden tener un impacto significativo a largo plazo. Sin embargo, a pesar de su volatilidad, los expertos no esperan grandes cambios en el corto plazo, a menos que se produzcan cambios macroeconómicos inesperados. Mientras tanto, las decisiones del BCE también juegan un papel crucial en su evolución, ya que su política con respecto al precio del dinero puede influir directamente en los tipos de interés.
