Marc Márquez empieza a enseñar las uñas en Portimao

El ocho veces campeón del mundo de motociclismo, el catalán Marc Márquez, se ha mostrado firme en su declaración de que todavía está en proceso de adaptación a su nueva moto, la Ducati. El piloto ha liderado con facilidad los primeros entrenamientos del Gran Premio de Portugal celebrado en el impresionante circuito de Portimao, situado en el Algarve.

A pesar de su actuación en la pista, Márquez ha insistido en que cada día aprende algo nuevo acerca de cómo funciona la Ducati, y cómo debe ser pilotada. Admite que sigue en el camino correcto, pero también hace hincapié en que todavía está en proceso de aprendizaje.

MM93, como se conoce a Márquez en el mundo del motociclismo, ha estado enviando señales a la parrilla del MotoGP. Asegura que cada vez tiene más claro lo que debe hacer para ser rápido con la Ducati. En su primer fin de semana con la moto, terminó cuarto, y en su segundo gran premio lideró una sesión y se metió en el podio de la segunda.

“Dentro del aprendizaje en el que estoy inmerso, hay cuatro detalles que empiezan a ser ya muy definitivos para ir ganando confianza y seguridad”, dijo Márquez tras su extraordinaria actuación. “Como poco, 8 sobre 10”. No está nada mal.

Según Márquez, uno de los aspectos en los que es bueno es cuando las condiciones de la pista son muy delicadas, extrañas, peligrosas o resbaladizas. Fue en estas condiciones en las que lideró la clasificación durante la sesión matutina.

Además, Márquez ha trabajado en un cambio de puesta a punto que le ha dado más seguridad con respecto a su anterior carrera en Catar. Esto significa que sabe lo que necesita e interpreta muy bien todo lo que ocurre. También ha aprendido qué neumáticos debe utilizar con la Ducati y cuáles debe descartar, como por ejemplo, el delantero blando.

La primera caída de la temporada es el cuarto detalle que Márquez destaca de su actuación. Comenta que la pista es igual de dura cuando te caes con la Ducati que cuando te caes con la Honda, su anterior moto.

Marc Márquez 2.0, como se llama a sí mismo, es un piloto que no tiene prisa, que no se precipita y que espera astutamente su momento. En su primer día en Portugal, reconoció haber dado un paso más con respecto al Márquez que se vio en el trazado nocturno de Losail, en Doha, la capital de Catar.

“Cuando vosotros decíais que, en Losail, corrí conservador, no era así, no. No fue un tema de no querer arriesgar más de la cuenta, fue un tema de falta de confianza. Aquí, con ese pequeño cambio que hemos hecho en la moto, me siento mucho más confiado, más feliz sobre ella y por eso puedo apretar un puntito más. Y en eso estoy, en seguir dando pasitos. Y, evidentemente, llegará un momento en que el pasito definitivo costará mucho, porque será el pasito para aspirar al podio. O ganar”, afirmó Márquez.

De momento, solo tiene dos pilotos delante, el italiano Enea Bastianini (Ducati) y el australiano Jack Miller (KTM). El resto de los pilotos, incluidos el campeón ‘Pecco’ Bagnaia y el subcampeón Jorge Martín, estrellas de la marca de Borgo Panigale, están detrás.

A pesar de su actuación en la pista, Márquez se muestra humilde y recalca que todavía tiene mucho que aprender. Sin embargo, su determinación y habilidad en la pista son indiscutibles. Como siempre, Márquez sigue demostrando que su verdadera capacidad de intimidación frente a sus adversarios se muestra en la pista, y no en las palabras.