En 2023, la industria agroalimentaria de Cataluña experimentó un crecimiento significativo, situándose cerca del 20% de su Producto Interno Bruto (PIB) y facturando un total de 48.231 millones de euros. Este fenómeno fue impulsado por diversos factores, entre los que destacan la robusta actividad exportadora del sector. A lo largo del año, la agroalimentación catalana generó 175.600 puestos de trabajo y creció un 12% en comparación con 2019, el año previo a la pandemia.

Estos datos fueron presentados por el conseller de Empresa i Treball, Roger Torrent, durante la feria Alimentaria 2024. Torrent destacó el papel fundamental de la industria agroalimentaria en la economía catalana, resaltando que el sector no solo comprende productos frescos como el aceite de oliva, la leche y las frutas y verduras, sino también platos ya elaborados y elementos auxiliares como envases, maquinaria y aditivos.

El año 2023 fue un año récord en exportaciones para el sector agroalimentario en toda España, y Cataluña no fue la excepción. La región superó los 15.300 millones de euros en exportaciones, consolidándose por cuarto año consecutivo como la comunidad española que más alimentos y bebidas exporta.

Torrent también hizo hincapié en el carácter innovador de la industria agroalimentaria catalana y sus tendencias de futuro. Según él, una de las más destacadas es el desarrollo de la proteína alternativa. Alrededor de un centenar de empresas catalanas ya trabajan en este sector, que generó 250 millones de euros de facturación en 2023.

En Cataluña, más de 3.000 empresas agroalimentarias exportan de modo regular, es decir, llevan más de cuatro años seguidos haciéndolo. Esto representa el 15% del total de las exportaciones catalanas. Los productos cárnicos y los embutidos representan un 35% de ese total, seguidos por los denominados ‘fine foods’ o delicatessen (31%), las frutas y verduras (9%), los aceites vegetales (8%) y los vinos (4%).

Según datos de Acció, la Agència per la Competitivitat de l’Empresa de la Generalitat, después del sector alimentario, el segundo sector industrial en Cataluña es el químico, que facturó 21.596 millones de euros y empleó a 61.560 personas, con una participación del 12,4% en el PIB catalán. En tercer lugar, se encuentra el sector automovilístico, con una facturación que supone el 6,5% del PIB y 36.600 personas empleadas.

Así, los datos reflejan la relevancia creciente de la industria agroalimentaria en la economía catalana. A pesar de la inflación de los alimentos y la crisis de costes de producción, el sector ha mostrado una capacidad de adaptación y crecimiento significativa, impulsada en gran medida por la innovación y la tendencia hacia la proteína alternativa.