Banco Sabadell obtuvo un beneficio neto de 1.376 millones de euros durante los primeros nueve meses del año, un 1% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. El resultado incorpora 79 millones correspondientes a su antigua filial británica TSB, que permaneció integrada en el grupo hasta finales de abril, cuando se completó su venta a Santander.
Sin tener en cuenta la contribución de TSB, el beneficio de la entidad habría aumentado un 13%. Tras el fin de la incertidumbre vinculada al fracaso de la opa, el banco avanza en la evolución de su negocio y en su política de retribución al accionista.
Mejora del resultado en el tercer trimestre
Entre enero y septiembre, los ingresos del negocio bancario, que incluyen el margen de intereses y las comisiones, alcanzaron los 3.677 millones de euros, un 0,1% más que un año antes, pese a la subida de tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE).
En el tercer trimestre, estos ingresos ascendieron a 1.260 millones de euros, con un incremento del 2,4% respecto al segundo trimestre. Entre julio y septiembre, la entidad registró un beneficio recurrente de 405 millones de euros, un 13% más que en el trimestre anterior.
La rentabilidad sobre el patrimonio tangible, conocida como ROTE, pasó del 13,6% en junio al 14,2% al cierre de septiembre, cerca del objetivo del 14,5% fijado para el final del año. Por su parte, la ratio de capital CET1, indicador de la solvencia bancaria, se situó en el 13,12%.
Dividendo de 7 céntimos por acción
La entidad ha comunicado su segunda remuneración a los accionistas con cargo a los resultados del ejercicio 2026. El próximo 29 de diciembre abonará un dividendo a cuenta en efectivo de 7 céntimos por acción, equivalente a un desembolso total de 325 millones de euros.
Este pago se suma al programa de recompra de acciones por 331 millones de euros, iniciado en julio y del que quedaban 57 millones pendientes de ejecutar, el 17% del total. También se añade al dividendo extraordinario de 50 céntimos por acción pagado en mayo tras la venta de TSB.
En un comunicado, el banco señaló que su política de remuneración para los accionistas se apoya en la capacidad de la entidad para generar capital de forma orgánica.
El margen bruto crece un 1%
El margen bruto, que además de los ingresos bancarios incluye 46 millones de euros en resultados de operaciones financieras y 54 millones en otros resultados de explotación, se elevó hasta los 3.777 millones de euros a septiembre. Esta cifra representa un crecimiento interanual del 1%.
Los costes totales alcanzaron los 1.797 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 9,1% más que doce meses antes. Este importe incluye 88 millones de euros no recurrentes asociados al plan de prejubilaciones desarrollado en España, completado durante el primer semestre.
Según las previsiones de la entidad, dicho plan permitirá ahorrar 20 millones de euros este año y 40 millones anuales a partir de 2027.
El consejero delegado, Marc Armengol, destacó la capacidad del banco para crecer de manera sostenible, mejorar los ingresos y contener los costes, al tiempo que continúa la transformación de la entidad y la creación de valor para clientes y accionistas.

