Ucrania ha atacado un centro de datos de Yandex, el gigante tecnológico ruso conocido como el ‘Google ruso’, dentro de su campaña contra compañías de Rusia. La instalación, situada en la región de Riazán, a unos 200 kilómetros de Moscú, quedó fuera de servicio tras declararse un incendio por el impacto de un dron ucraniano.
La empresa señaló en un comunicado que su equipo técnico trabaja para recuperar cuanto antes el funcionamiento total de la plataforma. Los daños provocaron incidencias para usuarios rusos en el portal inmobiliario Cian y en otros servicios digitales.
La primera infraestructura de este tipo dañada por Ucrania
Yandex es uno de los principales conglomerados empresariales de Rusia y figura entre las 30 corporaciones más poderosas del país. En 2025 registró unos ingresos de alrededor de 14.000 millones de euros. La compañía controla el 70% del mercado ruso frente a Google y alcanza una cuota del 52% en los países de la antigua Unión Soviética.
Según la información disponible, esta es la primera ocasión desde el inicio de la guerra en la que el Ejército ucraniano ha dañado una instalación de estas características. La acción se produce como respuesta directa a los bombardeos rusos contra, al menos, ocho centros de datos en Kiev. El jefe del Centro para Contrarrestar la Desinformación de Ucrania, Andriy Kovalenko, resumió la posición de Kiev: «En este juego pueden jugar dos».
Wildberries y las instalaciones energéticas, otros objetivos
Daños a la logística del ‘Amazon ruso’
Otras grandes compañías rusas también han sido objetivo de Ucrania. El caso más destacado es el de Wildberries (WB), el gigante del comercio electrónico conocido como el ‘Amazon ruso’. Doce de sus 15 grandes centros de distribución han sufrido daños graves.
El Ejército ucraniano ha justificado estas operaciones no solo por su impacto sobre la economía rusa, sino también como una forma de castigar el respaldo que los voluntarios prestan mediante la logística de WB. Su principal rival en el mercado ruso, Ozon, también ha sufrido represalias, aunque en menor medida y por las mismas razones.
Golpe al complejo de Gazprom Neftekhim Salavat
Este jueves también resultaron afectadas instalaciones energéticas en la república de Bashkortostán, dentro de la macrorregión del Volga. Durante la madrugada y las primeras horas de la mañana, drones de largo alcance de las Fuerzas Armadas de Ucrania impactaron directamente contra el complejo petroquímico y de refinamiento de petróleo Gazprom Neftekhim Salavat, en la ciudad de Salavat, situada a unos 1.400 kilómetros de la frontera.
A lo largo de 2026, Ucrania ha intensificado sus ataques contra instalaciones energéticas estratégicas de Rusia, hasta provocar una crisis de suministro de combustible que afecta especialmente a las regiones periféricas del país. Entre las refinerías afectadas figuran las de Omsk, la mayor de Rusia, Volgogrado, Perm, Moscú, Riazán y Leningrado. Empresas como Lukoil, Gazprom y Rosneft se encuentran entre las perjudicadas por esta campaña.
Rusia intensifica los bombardeos contra Kiev y otras zonas de Ucrania
Por su parte, las fuerzas rusas han respondido con bombardeos contra la capital ucraniana. Rusia ha aumentado de forma notable sus ataques contra infraestructuras civiles en todo el país durante este otoño.
Una bomba guiada impactó en una parada de autobús de Kramatorsk, con un balance de al menos 12 muertos y 14 heridos graves. En Pryluky, en la región de Chernihiv, un misil alcanzó de forma directa un edificio residencial de cinco plantas y causó la muerte de 22 personas, entre ellas cinco niños.
A estos ataques se añadió una incursión nocturna de 142 drones, que ocasionó incendios en zonas habitadas de Kiev y graves daños en las redes energéticas de siete localidades. De esos aparatos, 82 correspondían a modelos de reacción ultrarrápida diseñados para esquivar las defensas.
El presidente ucraniano condenó los ataques de Moscú a través de sus canales oficiales y aseguró que «ninguno de estos eran objetivos militares». Además, insistió en la necesidad de recibir sistemas antibalísticos y munición adicional para interceptores con el objetivo de proteger a la población.
El gobernador de la región de Donetsk, Vadym Filashkin, respaldó la postura oficial ucraniana al afirmar que «Rusia llega a la tierra ucraniana trayendo muerte, golpea nuestras ciudades, mata a nuestra gente y multiplica sus crímenes cada día».
