Telefónica simplifica su estructura en España
Telefónica ha aprobado una reorganización de su filial española que contempla la división de la actividad en tres grandes unidades comerciales, la integración de Telefónica Tech en el negocio B2B y la concentración de distintas funciones corporativas. El proceso, impulsado por Marc Murtra, incluye además la eliminación del consejo de administración de Movistar Plus.
La compañía avanza así en la hoja de ruta de su plan estratégico Transform & Growth. Tras modificar el perímetro del grupo mediante la venta de la mayoría de sus filiales en Latinoamérica, queda pendiente la desinversión en Venezuela, una operación que presenta complejidades por la situación política del país. El siguiente paso se centra en simplificar la estructura española para reforzar el crecimiento.
En un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Telefónica confirmó que España se organizará en tres áreas: B2B España, dirigida por Borja Ochoa; B2C España, bajo la dirección de Óscar Candiles; y Mayorista España, que estará liderada por Marisa Urquía.
Movistar Plus pasa a integrarse en B2C España
La reestructuración conlleva la desaparición del consejo de administración de Telefónica Audiovisual Digital, la sociedad que reúne el negocio de televisión de pago de Movistar Plus. Hasta ahora, este órgano estaba presidido por Javier de Paz y celebraba alrededor de cuatro reuniones anuales.
Entre sus integrantes figuraban Manuel Pizarro, Yolanda Barcina, Marius Carol, Gerard Guiu, Daniel Clivillé y Andoni Ortuzar, junto a otros representantes de los ámbitos empresarial, institucional y político.
La supresión del consejo pone fin a la presidencia no ejecutiva de De Paz en Movistar+, aunque seguirá vinculado a Telefónica como director adjunto al presidente. Además de conservar sus competencias en Infraestructuras, Activos Inmobiliarios y RSC, asumirá nuevas funciones de Desarrollo y Continuidad de Negocio en Europa.
Más funciones centralizadas
El rediseño también integra en la estructura corporativa, bajo el ámbito directo de Murtra, áreas de soporte que estaban distribuidas entre Telefónica España y la matriz. Entre ellas figuran Finanzas y Control, Estrategia, Personas, Jurídico, Seguridad y Auditoría. La empresa busca con ello eliminar duplicidades, simplificar procedimientos y agilizar la toma de decisiones.
Telefónica Tech quedará plenamente incorporada a B2B España. Borja Ochoa, que mantendrá la presidencia no ejecutiva de Telefónica España, dirigirá esta unidad enfocada en empresas y administraciones públicas. Desde ella, el grupo pretende ampliar en otros mercados europeos sus servicios de ciberseguridad, cloud, datos e inteligencia artificial, IoT y soluciones de defensa y seguridad. Sofía Collado continuará al frente de Telefónica Tech.
Por su parte, B2C España reunirá el negocio residencial, la conectividad, la televisión, el hardware, los dispositivos y los contenidos de Movistar Plus. La incorporación de la plataforma a esta área responde al objetivo de concentrar en una misma estructura la relación con los clientes residenciales.
La unidad de Mayorista España, a cargo de Marisa Urquía, seguirá gestionando el negocio con otros operadores. Al margen de estas tres divisiones, Sergio Sánchez dirigirá CTIO España, responsable de la red, los sistemas y las operaciones de Telefónica España, con el propósito de simplificar y transformar procesos mediante automatización e inteligencia artificial.
Traslado de la sede social a Distrito Telefónica
El consejo de administración de Telefónica también aprobó por unanimidad el traslado de la sede social desde el número 28 de la Gran Vía de Madrid a la Ronda de la Comunicación, en Las Tablas, donde se sitúa Distrito Telefónica, la sede operativa del grupo. La decisión, efectiva desde este miércoles, no tendrá consecuencias operativas, aunque cuenta con un destacado valor simbólico e histórico, e implica la correspondiente modificación de los estatutos sociales.
La medida se produce semanas después de que la operadora cerrase la venta de su histórica sede de Gran Vía al empresario murciano Tomás Olivo por algo menos de 200 millones de euros. El edificio, vinculado a la compañía desde 1929, deja de ser formalmente la sede social de Telefónica.
No obstante, la salida del inmueble no será inmediata. Telefónica mantendrá durante al menos tres años el alquiler de varias plantas y seguirá presente en el edificio. La Fundación Telefónica y Espacio Movistar permanecerán allí por el momento.
