Carlos Tatay, nacido en Valencia en 2003, es un joven piloto de motos que ha demostrado una increíble capacidad de resiliencia tras sufrir una grave lesión medular. Hace varios meses, dejó el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, donde fue tratado de una lesión medular incompleta que le ha mantenido en silla de ruedas durante los últimos siete meses.
El accidente ocurrió en julio de 2023, cuando Tatay competía en una carrera del campeonato de Europa JúniorGP en el circuito portugués de Portimao. Desde aquel fatídico día, él y su familia han tenido que luchar en dos frentes. Por un lado, la lucha por su salud y rehabilitación, y por otro, la lucha contra los enormes costes de su terapia.
Tatay, que fue abandonado por las federaciones deportivas tras su accidente, sostiene que tanto la Federación Española de Motociclismo (RFME) como la Federación Valenciana (FMCV) se han desentendido de los costes de su recuperación, que ascienden a unos 115.000 euros anuales.
Pero Tatay no se ha dado por vencido. Ha presentado demandas y su caso está a la espera de juicio. A pesar de la situación, ha podido contar con el apoyo de muchos pilotos de MotoGP y otras personalidades del deporte que le han ofrecido su ayuda.
Además, gracias a la mediación del influencer y mecánico Ángel Gaitán, ha contactado con Raúl Castañeda, de Preico Abogados, quien se ha ofrecido a llevar su caso de forma gratuita y a asumir los costes de su recuperación.
Desde que salió del hospital, la vida de Tatay ha cambiado por completo. Sus días están llenos de intensas sesiones de rehabilitación que incluyen dos horas de fisioterapia, una hora de cámara hiperbárica para desinflamar la médula y una hora y media de hidroterapia.
A pesar de las dificultades, Tatay mantiene la esperanza y lucha por la justicia. En enero, la RFME anunció que había abierto un expediente a la FMCV por negarse a tramitar el parte del grave accidente de Tatay en Portimao.
Pero la historia de Tatay no se queda ahí. A pesar de todo, el joven piloto no se ha rendido y ha vuelto a encontrar la ilusión en la competición. Entrena con un coche adaptado a sus necesidades y tiene la mirada puesta en lo que siempre ha dado sentido a su vida: competir.
El piloto acaba de fichar por su nuevo patrocinador, Pont Grup, que le acompañará en sus próximos retos. El primero de ellos ya tiene fecha y lugar: el 21 y 22 de julio de este mismo año en Aragón.
Tatay es más que un piloto. Es un luchador que ha demostrado que, a pesar de las adversidades, es posible seguir adelante y luchar por nuestros sueños. «El coche me ha devuelto la ilusión y los motivos para seguir luchando», afirma. «Ahora tengo un objetivo entre ceja y ceja y eso me ayuda a desconectar de la rehabilitación y la lesión. Tengo una nueva meta que es lo que necesitaba ahora».
