Una madre sostiene a su bebé en su casa de Madrid

Desde hace dos años y un mes, los trabajadores españoles, independientemente de su género, tienen derecho a disfrutar de las mismas semanas de permiso cuando se convierten en padres. Este hecho convirtió a España en un país pionero en la equiparación de los permisos parentales entre hombres y mujeres en enero de 2021.

A pesar de este avance en materia de igualdad, las primeras experiencias de esta medida han dejado un balance agridulce. Por un lado, se ha observado que las mujeres reducen menos su jornada laboral tras reincorporarse al trabajo, lo que mejora sus posibilidades de éxito profesional. Por otro lado, la equiparación de permisos ha tenido un efecto adverso en términos de igualdad de oportunidades.

Según un estudio publicado por la fundación Iseak y firmado por Lucía Gorjón e Imanol Lizarraga, una proporción mayor de mujeres deja de trabajar o renuncia a sus contratos a los 12 meses de tener descendencia ahora que sus parejas pueden disfrutar de más semanas de permiso. Los investigadores sugieren que esto podría deberse a que compartir la crianza con los padres fortalece el vínculo familiar, y algunas mujeres optan por renunciar temporalmente a su carrera para dedicarle más tiempo a su familia.

El estudio de Iseak es el primero que analiza en España los efectos de la equiparación de permisos. Para su elaboración, los investigadores estudiaron dos grupos homogéneos de hombres y mujeres que habían tenido hijos recientemente y analizaron su comportamiento y su relación con el trabajo tras la paternidad. La única diferencia notable entre los dos grupos es que el primer grupo tuvo hijos antes de la entrada en vigor de la equiparación de permisos, mientras que el segundo grupo tuvo hijos unos meses después, cuando la nueva norma ya estaba en vigencia.

Históricamente, los hombres en España apenas podían ausentarse unos pocos días de su trabajo cuando se convertían en padres. Hasta 2007, los hombres no tenían derecho a ninguna semana de permiso, mientras que las mujeres podían disfrutar de 16 semanas de permiso desde 1989. Esta desigualdad en la distribución de responsabilidades ha sido señalada como una de las causas de la brecha salarial de género.

Investigadores del Banco de España han cuantificado que las mujeres pierden el 11,2% de su sueldo tras tener un hijo, mientras que los padres solo pierden el 0,15%. Esto se debe principalmente a que las mujeres tienden a trabajar menos horas o a interrumpir sus carreras profesionales durante meses o años después de la maternidad.

Además, el estudio de Iseak muestra que tener hijos provoca un efecto de ‘expulsión’ del mercado laboral para muchas mujeres y prácticamente nulo para los hombres. Un 25% de las mujeres que trabajan pierden su empleo seis meses después de tener un hijo, mientras que solo ocurre lo mismo con un 10% de los hombres.

Según el estudio, la equiparación de permisos ha resultado en que ambos padres tarden más en volver a estar activos laboralmente. Sin embargo, la probabilidad de que las mujeres vuelvan al empleo 12 meses después del nacimiento se reduce en mayor medida que para los hombres. Por lo tanto, los autores del estudio concluyen que la brecha de género en la participación laboral no se cierra con la reforma.

Lucía Gorjón, una de las autoras del estudio, sugiere que este efecto adverso podría deberse a que compartir la crianza puede fortalecer el vínculo familiar, y algunos padres pueden optar por interrumpir su relación laboral para dedicarle más tiempo a su familia. El estudio de Iseak ha encontrado que tanto hombres como mujeres optan con mayor frecuencia por esta vía después de la equiparación de permisos, pero con mayor frecuencia en el caso de las mujeres.

Por otro lado, los investigadores también han encontrado un efecto positivo de la equiparación de permisos. Según el estudio, la igualación de permisos de maternidad y paternidad ayuda a cerrar la brecha de género en la intensidad laboral, permitiendo que las mujeres trabajen más horas. De esta manera, aquellas mujeres que optan por mantenerse en el empleo reducen menos su jornada laboral gracias a la equiparación de permisos.

A pesar de estos hallazgos, los autores del estudio concluyen que, aunque la medida es necesaria para cerrar la brecha de género en el empleo, no parece suficiente para lograr una equiparación efectiva. Para mejorar los efectos de la reforma, la fundación Iseak recomienda que solo se permita que los padres y madres tomen sus permisos de forma simultánea durante las primeras 6 semanas después del nacimiento.

Además, la fundación Iseak considera clave ofrecer educación gratuita y universal para niños de 0 a 2 años. Actualmente, el costo de este servicio representa una carga financiera considerable para muchas familias, lo que puede llevar a que uno de los progenitores decida renunciar temporalmente a su empleo para cuidar a su hijo.

Por Daniel