Hace tres años, la compañía de calzado Toni Pons, con sede en Girona, estaba generando la mitad de los ingresos que está generando hoy. Tras un año «extraordinario», 2023 ha resultado ser aún mejor para la empresa, con un crecimiento del 11% respecto a 2022 y un volumen de negocio de 32 millones de euros. Este crecimiento se suma al impresionante aumento del 53% que la compañía experimentó el año anterior.
«Después de estas ratios, es lo que buscábamos: el crecimiento es bonito, pero tensiona en cuanto a recursos, flujos de trabajo, personas… 2023 ha sido un año más de estructurar y aterrizar estos aumentos, que de buscar un crecimiento pronunciado», reflexiona el consejero delegado de la empresa y nieto de su fundador, Jordi Pons.
Además de estos logros, Jordi Pons celebra un hito importante: las ventas en sus tiendas propias, una de las grandes apuestas de la cadena desde que este empresario tomó las riendas, ya representan el 30% de sus ventas totales.
La principal fuente de ingresos de la empresa, especialmente conocida por sus alpargatas, proviene de las ventas en tiendas de terceros, es decir, aquellos negocios que venden calzado de varias marcas. En años anteriores, este tipo de establecimientos representaban el 60% de sus ingresos, mientras que el restante 40% se dividía a partes iguales entre su tienda propia y ventas ‘online’. Sin embargo, en la actualidad, los establecimientos multimarca representan el 50% de sus ingresos, mientras que las tiendas de la marca Toni Pons representan el 30%. Las ventas ‘online’ siguen representando el 20% restante.
Actualmente, la marca tiene 40 tiendas propias, más de la mitad de las cuales (23) están ubicadas fuera de España en forma de franquicia. Toni Pons tiene tiendas en mercados tan diversos como Arabia Saudí, Filipinas, Colombia, Ecuador, Suráfrica y Dubai.
«La gran fuerza que tenemos a nivel internacional es este producto que se puede decir que es de Denominación de Origen, que es la alpargata ‘made in Spain’«, dice Pons. «Tiene el reconocimiento y el prestigio de que son originales: es cierto que al principio lo cogen como un producto exótico, pero, por suerte, la gente acaba valorando el producto y eso hace que la presencia en ese mercado se vaya ensanchando», añade. De hecho, alrededor del 70% de sus ingresos ya provienen de fuera de las fronteras de España.
«Somos líderes en esta categoría», agrega Jordi Pons, que también está enfocado en lograr un éxito similar para el resto de los productos de su catálogo, que incluye botas, botines, zapatillas de estar por casa y bambas.
Respecto a los planes de Jordi Pons para la compañía en 2024, estos incluyen seguir abriendo tiendas de marca propia en los países en los que ya están presentes, así como en mercados donde todavía no tienen presencia. Además, busca impulsar las ventas a través de los canales ‘multimarca’ y ‘online’.
«Pretendemos mantener el ritmo de 2023», afirma el consejero delegado. La empresa se encuentra en una situación financiera sana, es decir, es rentable, y tiene la intención de seguir creciendo de esta manera, siempre manteniendo la rentabilidad. «La ambición es tener este crecimiento sostenido y sostenible para poder garantizar un buen servicio y calidad sin tener que sufrir: estos ratios en torno al 10% están muy bien», concluye.

