Archivo - Imagen de recurso de una factura de electricidad.

La crisis energética en España y su impacto en las familias vulnerables: Una mirada a través del Bono Social

El último año ha sido particularmente problemático para los hogares españoles, en términos de energía. La crisis energética ha hecho estragos debido a la escalada de precios hasta máximos históricos durante meses. Este incremento ha sido un golpe especialmente grave para las familias vulnerables.

Para afrontar esta crisis, el gobierno puso en marcha medidas de emergencia, entre las que se encuentra el Bono Social, un programa de descuentos en el recibo de la luz para hogares vulnerables. Este programa ha experimentado un incremento notable en el número de beneficiarios durante la crisis y tras la normalización de los precios.

En los últimos tres años, casi 522.000 nuevas familias se han sumado a las ayudas en la factura eléctrica. Según los registros oficiales del Gobierno y de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), al cierre de mayo, había un total de 1,68 millones de beneficiarios del Bono Social Eléctrico, lo que supone un incremento del 45% en comparación con mayo de 2021.

El impacto de los descuentos y la necesidad de ayudas

La consecuencia positiva de esta situación es que las ayudas llegan cada vez a más hogares. Pero, por otro lado, se confirma que cada vez más familias las necesitan. Solo en el último año, entre mayo de 2024 y mayo de 2023, la cifra de familias receptoras del Bono Social ha crecido en casi 190.000 nuevas familias, con un incremento de casi el 13%.

El Bono Social Eléctrico permite aplicar rebajas en las facturas de luz de entre el 25% y el 40% en función del grado de vulnerabilidad, pero como parte de las medidas anticrisis, el Gobierno elevó de manera temporal los descuentos hasta el 65% y el 80% del recibo para la gran mayoría de los beneficiarios. Sin embargo, se ha aprobado una reducción escalonada de los descuentos a partir del próximo octubre, a razón de un 7,5% trimestral, para volver de forma paulatina a las rebajas normales ya en julio de 2025.

Además del Bono Social Eléctrico, todos sus beneficiarios tienen acceso al Bono Social Térmico, un cheque ayuda para pagar parte de los gastos de gas, agua y calefacción mediante un pago único anual. El coste del Bono Social Luz se reparte entre todos los operadores del sector eléctrico en función de su cuota de mercado, pero estos luego lo acaban repercutiendo a sus clientes.

De los 1,7 millones de beneficiarios que había al cierre de mayo, 754.400 lo son por ser considerados hogares vulnerables, 873.600 por ser vulnerables severos, casi 90.700 se trata de pensionistas con pensión mínima y otros 18.700 como beneficiarios del ingreso mínimo vital.

Uno de cada cuatro receptores del Bono Social lo perciben por su condición de familia numerosa. Más de 405.000 familias numerosas percibían las ayudas a final de mayo. La mayoría de estas familias se benefician del descuento solo por serlo, y una parte sí que lo percibe como consumidor vulnerable severo por su bajo nivel de renta.

El Gobierno anunció en marzo del año pasado que trabajaba en una reforma de los requisitos de las familias numerosas para recibir ayudas en sus recibos de la luz y en otros costes energéticos. El objetivo era imponer topes de renta familiar para acceder a los descuentos y evitar que se beneficien algunos hogares que realmente no los necesitan. Sin embargo, más de un año después, los cambios siguen sin llegar y, desde que se anunciaron los pretendidos cambios, más de 34.500 nuevas familias numerosas se han sumado a la lista de beneficiarios del Bono Social Eléctrico.

Por Daniel