Jordi Vilà

Creatividad es un término que se ha vuelto omnipresente en nuestra sociedad actual. Como un atributo fascinante al que todos podemos acceder, la creatividad es algo que todos llevamos dentro. El arte radica en descubrirla, cultivarla y aplicarla al día a día.

Según la Wikipedia, la creatividad es la generación de ideas originales y potencialmente útiles en cualquier ámbito. Un publicista podría definirla como una manera de pensar y de actuar para poder hacer las cosas mejores. Es una capacidad a la que todos podemos acceder si nos dejamos fluir.

La creatividad también se puede describir como imaginación y pensamiento divergente. A menudo fruto de una primera duda. Se alimenta de la inspiración, que a su vez se nutre de la experiencia y la práctica. Como expresaba Picasso: «Que la inspiración te encuentre trabajando.» Según Umberto Eco, «A la creatividad le influye tanto lo racional como lo inconsciente».

La creatividad se manifiesta con la interacción entre la mente racional y el inconsciente. Es dinámica y cambiante. En este sentido, «la creatividad es aquello que hace que lo que haces sea diferente». La creatividad se puede encontrar en todo aquello que conforma la vida cotidiana, siempre y cuando lo haga fuera de la rutina.

La creatividad puede ser arte, como en el caso del taller de Son Boter de la Fundación Miró de Palma, donde las paredes están impregnadas de borradores y bocetos originales. La quietud, hermana de la paciencia, era un elemento intrínseco a sus obras; constituía una parte integral del proceso de creación.

La creatividad también puede ser cocina. Un ejemplo de ello es la ‘escudella street’ de Jordi Vilà, el cocinero de moda. Vilà ha ideado una versión innovadora de la ‘escudella’ catalana presentada en un envase portátil para que se pueda disfrutar en casa.

La creatividad también puede ser diseño gráfico. Un buen ejemplo es la campaña publicitaria «Share a Coke» de Coca-Cola, donde las etiquetas de las botellas se personalizaban con nombres propios en lugar del logotipo clásico de Coca-Cola. Este fue un intento de establecer una conexión emocional profunda con el consumidor.

La creatividad también puede ser la narración de historias. Steve Jobs era un maestro del ‘storytelling’, creando experiencias para lanzar sus productos. En lugar de destacar sólo las características técnicas, Jobs introducía los productos con una historia, conectando con los usuarios emocionalmente.

La creatividad también puede ser la marca personal. Barack Obama en 2008, transformó la imagen del político conectando con la sociedad mediante diversas estrategias creativas, como un logotipo iconográfico, una estrategia de redes sociales disruptiva, eventos innovadores y mensajes positivos segmentados para cada perfil de audiencia.

Practicar la creatividad en nuestra vida diaria nos puede ayudar a encontrar nuevas formas de abordar los desafíos. Nos permite expresarnos de manera que quizá no hayamos considerado nunca antes. Así que adentrémonos en el mundo de la creatividad, exploremos nuestras pasiones y veamos cómo esta práctica puede transformar nuestra vida.

Por Daniel