CEO de Endesa pide al Gobierno y a la CNMC mejorar rentabilidad y eliminar límites a inversión en redes eléctricas
La creciente demanda de energía limpia y renovable ha llevado a José Bogas, el consejero delegado de Endesa, a solicitar al Gobierno y al regulador energético (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC) que se modifiquen las restricciones a la inversión en redes eléctricas, además de mejorar su rentabilidad. Como uno de los principales actores en el sector eléctrico español, Endesa tiene un efecto significativo en la economía energética del país, y Bogas argumenta que las regulaciones actuales desincentivan las inversiones necesarias para la transición energética.
En una conversación con el director de información económica de Prensa Ibérica, Martí Saballs, durante la segunda jornada del Foro Económico y Social del Mediterráneo, Bogas afirmó que la regulación de la CNMC es, en su opinión, la más compleja de Europa. De hecho, se atrevió a decir que está diseñada específicamente para desincentivar las inversiones.
El Plan Energético y las limitaciones a la inversión
Según Bogas, el Plan Energético Nacional Integrado de Energía y Clima diseñado por el Gobierno, que apunta a la necesidad de invertir 53.000 millones de euros en redes eléctricas entre 2021 y 2030, se ve limitado por una restricción que no permite invertir más de 2.500 millones de euros al año. Esto representa un obstáculo para las eléctricas, como Endesa, que tienen el monopolio natural de las redes de distribución, pero no pueden destinar todo el dinero que deseen debido a que los costos finales son pagados por los consumidores a través del recibo de la luz.
En España, esta actividad está regulada por el Gobierno, que establece el máximo anual a gastar por las compañías, y la CNMC, que determina la rentabilidad de estas infraestructuras por periodos de seis años. En este momento, la rentabilidad se sitúa en el 5,58% (antes de impuestos), un porcentaje que las eléctricas consideran insuficiente en comparación con las condiciones económicas actuales.
Las eléctricas reclaman que la CNMC, en lugar de incentivar el desarrollo de las redes, minimiza los desarrollos. Bogas critica la visión de corto plazo del regulador afirmando que «va con luces cortas en vez de con luces largas».
Sin embargo, el Gobierno ha comenzado a dialogar con las compañías para tratar de elevar la tasa de inversión en redes, actualmente limitada al 0,13% del PIB. Aún así, el asunto de la rentabilidad sigue siendo un desafío más complicado de resolver.
La meta renovable del gobierno y las limitaciones regulatorias
El Gobierno tiene como objetivo alcanzar el 81% de renovables en la generación de electricidad en 2030 según el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Sin embargo, Bogas considera que solo se alcanzará el 71%.
En los primeros seis meses de este año, la penetración de energías limpias en la producción eléctrica ha alcanzado el 60%, pero Bogas sostiene que los límites regulatorios impiden conectar nueva demanda de electricidad. Según Endesa, se ha rechazado 15.000 MW de nueva demanda por falta de redes, y el 10% de los puntos de recarga públicos que tiene instalados (5.800 puntos, de los cuales 600 son de recarga rápida) no tienen energía porque «no hay capacidad en la red».
El futuro del hidrógeno verde
Endesa, que es propiedad en un 70% de la italiana semipública Enel, sostiene que aquellos sectores que no pueden ser electrificados, como la industria que trabaja con altas temperaturas, deben apoyarse en los biocombustibles y el hidrógeno verde. No obstante, Endesa es más pesimista que otras compañías del sector en cuanto al hidrógeno verde, ya que este vector energético todavía «cuesta más del doble que el gas». Bogas concluye que «el hidrógeno verde en esta década no va a ser posible. Entre 2030 y 2040 sí será cuando se desarrolle».
