Desplome de Grifols en Bolsa tras la rebaja de su calificación por Moody’s

La noticia del día en el ámbito financiero es el desplome bursátil de Grifols, la multinacional catalana de hemoderivados, tras la rebaja de su calificación de solvencia por parte de la agencia de calificación de riesgos Moody’s.

El miércoles, Moody’s anunció una rebaja en el ‘rating’ de familia corporativa (CFR, por sus iniciales en inglés) de Grifols, pasando de ‘B2’ a ‘B3’, con una perspectiva «estable». Esta rebaja no ha sentado bien a los inversores que, al inicio de la sesión, han visto cómo los títulos de la compañía se hundían más del 7%.

Es importante recordar que hace tan solo dos semanas, Grifols celebró su junta general y recibió el respaldo mayoritario de sus accionistas. Este apoyo fue crucial para que la empresa pudiera seguir adelante con su estrategia para contrarrestar los ataques promovidos desde enero pasado por el fondo bajista Gotham City.

¿Por qué Moody’s rebajó la calificación de Grifols?

Según detalla la agencia de calificación, la rebaja refleja el elevado apalancamiento de Grifols. A pesar de la reducción de deuda esperada tras la reciente venta de activos y la reestructuración de los vencimientos de deuda, la compañía sigue presentando un apalancamiento considerable.

Grifols cerró la semana pasada la venta del 20% de su filial china Shanghai Raas a Haier por unos 1.600 millones de euros. Sin embargo, la agencia espera que la recuperación del flujo de caja libre (FCF) sea más lenta de lo esperado, lo que resultará en métricas crediticias más en línea con una calificación de ‘B3’ en los próximos 12 a 18 meses.

Además, Moody’s tiene en cuenta las consideraciones de gobernanza, destacando en particular la limitada previsibilidad del desempeño financiero y la gestión de riesgos de la compañía, con un historial de desempeño deficiente, su estructura organizacional compleja y opaca y sus transacciones con partes relacionadas, así como la rotación de la gerencia.

La agencia espera que Grifols use los ingresos de la venta de una participación del 20% en Shanghai Raas para reducir su deuda senior garantizada existente de forma prorrateada, incluido el reembolso de unos 520 millones de euros de sus 838 millones de euros pendientes en notas senior garantizadas con vencimiento en febrero de 2025.

No obstante, Moody’s considera que la liquidez de la farmacéutica todavía «es frágil», y apunta que, «si bien es adecuada para los próximos 12 meses, más allá de eso, el mantenimiento de una liquidez adecuada dependerá de que Grifols regrese a una generación positiva de FCF, que no ha aún materializado».

La empresa también deberá abordar oportunamente el vencimiento de su RCF de 1.000 millones de dólares que vence en noviembre de 2025.

Pese a estos factores negativos, Moody’s matiza que la calificación de Grifols «también tiene en cuenta la buena posición de mercado y la integración vertical de la compañía en productos derivados del plasma sanguíneo humano, los favorables impulsores de la demanda fundamental del sector, las barreras de entrada en la industria debido a la regulación, la lealtad de los clientes y la intensidad de capital, y su buen historial de seguridad del producto».

La perspectiva «estable» refleja sus expectativas «de que los resultados y el flujo de caja de Grifols sigan recuperándose gradualmente durante los próximos 12 a 18 meses, reduciendo su apalancamiento a niveles que lo posicionarán cómodamente en ‘B3’ y convirtiendo el FCF en positivo».