Los futbolistas del Wisla que ganaron la Copa de Polonia el pasado mayo.

Albert Rudé: Ascenso desde la Segunda División a la Copa de Polonia con el Wisla Cracovia

El fútbol es un deporte de contrastes. Eso es exactamente lo que Albert Rudé, ex entrenador del Wisla Cracovia, descubrió tras ganar la Copa de Polonia. «Cuando por fin pude ver a mi familia en la grada mi hijo estaba durmiendo en brazos de mi madre. Pensé en cómo es la vida: el padre había vivido uno de los momentos más felices de su vida y el hijo estaba durmiendo plácidamente. Sentí el contraste de la vida«, comparte Rudé con una sonrisa.

La Gesta del Wisla Cracovia

Lo que normalmente sería otro título para uno de los grandes clubes de Polonia, esta victoria fue especialmente significativa. El Wisla Cracovia, que en 2011 logró la hazaña de derrotar al Barça de Pep Guardiola, no había levantado una Copa desde ese mismo año. Además, el equipo ha estado jugando en la segunda división desde 2022, debido a problemas económicos que aún persisten. Este triunfo se recordará como una gesta, una victoria contra viento y marea.

Rudé, quien había trabajado anteriormente como asistente en México y el Inter Miami, llegó a Polonia el pasado invierno para su tercera experiencia como entrenador. Tras sus pasos por el equipo de Costa Rica y el Castellón, el presidente del Wisla Cracovia, un empresario líder en el campo de la Inteligencia Artificial, le eligió entre una lista de 3.000 entrenadores basándose en criterios específicos.

El ‘Spanish Wisla’

Al llegar a Cracovia, Rudé se unió a un equipo que ya contaba con nueve futbolistas españoles y un director deportivo catalán, Kiko Ramírez, dando al equipo el apodo de ‘Spanish Wisla’. «Es una presión añadida porque eres de fuera y si estás ahí es para dar algo extra», enfatiza Rudé, aunque también reconoce que la presencia de compatriotas le hace sentir más cerca de casa.

El técnico describe al Wisla Cracovia como «una animalada de club», con «una trascendencia enorme». La exigencia y la responsabilidad son enormes, especialmente cuando el equipo juega en la segunda división. A pesar de ganar la Copa, que les permitirá regresar a Europa, el ascenso a la primera división sigue siendo la prioridad, aunque no se logró en esta ocasión.

La Final de la Copa

La final de la Copa, que tuvo lugar el pasado 2 de mayo, fue un momento de intensa emoción. A pesar de recibir un gol en el minuto 76, el Wisla Cracovia forzó la prórroga en el minuto 99 y consiguió el gol de la victoria en el tiempo extra. «Fue una sensación de decir: ‘Sí señor, el fútbol me lo ha dado esta vez'», recuerda Rudé.

Uno de los jugadores del equipo, Marc Carbó, ganaba su primer título a los 30 años. Hablando con la voz emocionada, Carbó recordó su camino hasta este momento: «He tenido que picar mucha piedra para poder vivir del fútbol, para poder vivir un día como ese, pero, hostia, ha valido la pena».

El Camino de Carbó al Éxito

Carbó, que comenzó su carrera profesional en la Segunda Catalana con el Cornellà del Terri, ha recorrido un largo camino hasta llegar a este punto. Recuerda los campos de tierra y los compañeros de equipo que llegaban tarde a los entrenamientos porque tenían que trabajar o porque un hijo se había enfermado. Sin embargo, siempre confió en que «podía sonar la flauta».

A lo largo de su carrera, Carbó ha vivido el primer ascenso a Primera del Girona (2017) y ha jugado en Europa con el Wisla Cracovia. A pesar de todo, aún no ha asimilado el título de la copa. La gente le agradece por la calle y él insiste en que hay que disfrutar y valorar las alegrías del fútbol, porque son escasas. «No me salen ni las palabras. Fue algo tremendo y algo que podré contar a mis hijos mientras les enseño vídeos de cómo estaba el campo», declara Carbó con una sonrisa.