El auge del maíz dulce en Sevilla: Una mirada a Amarillo Corn
El consumo de maíz dulce ha estado fuertemente arraigado en la cultura norteamericana, un hecho que se refleja en su prevalencia en las películas. Sin embargo, este cultivo, originario del otro lado del Atlántico, ha encontrado un hogar en Europa a través de la tradición anglosajona, y específicamente en los campos del Bajo Guadalquivir en la provincia de Sevilla, donde se destinan aproximadamente 1.600 hectáreas a su cultivo.
Uno de los principales actores en este sector es Amarillo Corn, una empresa ubicada en Arahal con sede social en Marchena. Fundada hace casi tres décadas por el ingeniero agrónomo Carlos Sáenz, Amarillo Corn se ha convertido en la segunda productora de mazorcas de maíz dulce para el mercado de fresco en Europa y lidera el mercado español.
El inicio de Amarillo Corn
El origen de Amarillo Corn se remonta a una oportunidad de negocio que Sáenz y su esposa identificaron en el sector agrícola. Según Sáenz, la idea surgió cuando un excompañero de carrera alemán buscaba un proveedor confiable, y decidieron embarcarse en el proyecto. Hoy en día, la segunda generación de aquel alemán todavía es cliente de la empresa que factura 20 millones de euros al año.
Actualmente, Amarillo Corn trabaja con entre 200 y 300 agricultores en el Bajo Guadalquivir. Durante las temporadas de cosecha, su plantilla llega a medio millar de trabajadores. Cada año, se dan dos cosechas de mazorcas de maíz dulce en la región. El cultivo andaluz se distingue del resto de Europa al ser el más temprano, permitiéndole posicionarse en los mercados en fechas con baja producción en otros países.
«Competimos por ser tempranos», explica Sáenz, ya que otros países pueden ofrecer precios más bajos debido a factores como una menor incidencia de plagas, menores necesidades hídricas o costos de transporte más bajos.
El mercado principal: Reino Unido
Mientras que Amarillo Corn cuenta con clientes en toda Europa, el Reino Unido es su principal mercado debido a la alta demanda de maíz dulce en el país. Como explica Sáenz, las mazorcas de maíz dulce siempre tienen que estar en los estantes de los supermercados británicos, de la misma forma que los tomates o calabacines deben estar siempre disponibles en los supermercados españoles.
A pesar de esta fuerte demanda en el Reino Unido, el consumo de maíz dulce está creciendo en España, especialmente entre los hispanoamericanos. Además, el cultivo se ha extendido en el norte de la Península Ibérica, vinculado a la industria de procesados, particularmente en áreas como La Rioja y Navarra.
La campaña de 2024
Según Sáenz, el año 2024 no ha sido especialmente bueno para el cultivo del maíz dulce. Muchos agricultores han dejado de lado las labores mínimas para mantener las tierras y no han aplicado el abono necesario debido a los costos y a la situación hidrológica. Esto ha tenido un impacto en la producción del año.
No obstante, Antonio Mora, un agricultor de Lebrija, asegura que este cultivo se está asentando en el Bajo Guadalquivir debido a la creciente demanda en Europa. Muchos agricultores están incorporando el cultivo del maíz dulce en su rotación habitual de cultivos como el algodón, la remolacha o el tomate. En su caso, la primera cosecha fue «fenomenal», especialmente en comparación con años anteriores, donde la sequía ha sido la protagonista.
