Piden la inmediata prohibición del PVC por su peligro para la salud

La inacción de la Unión Europea ante los riesgos del PVC: un llamado a la acción

El Rethink Plastic Alliance, una coalición de destacadas organizaciones medioambientales, ha presentado un informe que critica la «inacción» de la Comisión Europea ante los riesgos del PVC y pide su eliminación gradual para 2030. Este grupo incluye a ClientEarth, el European Environmental Bureau (EEB), Health Care Without Harm, y Zero Waste Europe, entre otros. El informe, titulado ‘El problema del PVC, muy claro’, sostiene que la Comisión tiene el «deber legal» de actuar después de que la Agencia Europea de Productos Químicos (ECHA) advirtiera en noviembre de 2023 que los riesgos de este plástico y sus aditivos no están siendo bien controlados.

El informe insta a la Comisión a solicitar a la ECHA la preparación de un expediente de restricción del PVC dentro del Reglamento REACH, que regula los productos tóxicos en la UE, para garantizar que se aborden de una vez por todas, y de manera efectiva, todos los riesgos que plantea el PVC.

El PVC: Un plástico omnipresente pero problemático

El PVC es un plástico ampliamente utilizado. Sus ventas en la UE representan 6,8 millones de toneladas anuales, de las cuales 5,2 serían el PVC básico y 1,6 los aditivos que se le añaden. Se utiliza en multitud de aplicaciones, como la edificación y construcción, aparatos eléctricos y electrónicos, servicios sanitarios, productos como envases o juguetes, textiles, cuero y pieles, e interiores de automóviles.

A pesar de que la Comisión Europea identificó los riesgos del PVC hace 24 años, no fue hasta 2022 cuando decidió incluir este compuesto y sus aditivos en la Hoja de ruta de restricciones para cumplir los compromisos contraídos en la Estrategia de Productos Químicos para la Sostenibilidad. Esta estrategia busca eliminar los productos químicos más nocivos identificados en la UE.

La ECHA identificó cerca de 470 aditivos del PVC, aunque solo evaluó en profundidad 63, dejando fuera muchas sustancias que también pueden representar riesgos, según afirman desde Rethink Plastic Alliance. Aun así, encontró que la mayoría de las analizadas entrañan riesgos ambientales y/o sanitarios, por lo que recomendó restricciones.

En este contexto, el informe de las ONG plantea una pregunta clave: “¿Por qué deberíamos seguir usando un polímero/material (el PVC) que contiene una alta carga de aditivos peligrosos si, como reconoce la propia ECHA, existen alternativas?”

El documento de Rethink Plastic Alliance denuncia que “la industria del PVC ha ejercido un lobby agresivo retrasando medidas muy necesarias, alegando que supuestos beneficios sociales superan los inconvenientes». Además, lamenta que, hasta ahora, la UE solo ha sugerido la adopción de medidas «muy insuficientes», como la restricción de unos pocos aditivos, en lugar de extenderla al PVC y a todas las sustancias preocupantes que puede contener.

Según Dolores Romano, una de las autoras del informe y responsable de Política de Productos Químicos de EEB, si la restricción se aplica solo a unos pocos aditivos “se deja la puerta abierta a que puedan ser sustituidos por otros aditivos tóxicos con el potencial de causar problemas similares. Además, tampoco se pondría freno a los demás problemas que el PVC causa a lo largo de todo su ciclo de vida. Por ello, es necesaria una prohibición del PVC como material, y no solo de algunos de sus aditivos”.

Carlos de Prada, responsable de la iniciativa Hogar sin tóxicos, que colabora con EEB en la difusión de esta problemática desde España, afirma en este sentido que “hacer otra cosa que no sea la prohibición del PVC sería adoptar medidas meramente cosméticas, cambiando solo algo para que todo siga igual”.

El PVC blando: un peligro mayor

El PVC suele contener más cantidad de aditivos problemáticos que otros plásticos; en particular el blando, que representa en torno a un 40% de todo el PVC. Más de un 50% del peso de algunos productos de PVC blando pueden ser aditivos, entre los cuales pueden contarse numerosas sustancias problemáticas.

Otro aspecto inquietante del PVC que revela el informe de Rethink Plastic Alliance es la liberación de microplásticos que pueden aumentar la persistencia de los aditivos en el medio ambiente durante años. Desde Hogar sin tóxicos muestran su preocupación “por la concentración de estas partículas que se pueda dar en espacios cerrados, como los hogares, porque su inhalación podría ser una vía relevante de exposición a algunos de estos aditivos perjudiciales”.

El documento señala que el PVC y la obtención de alguna de sus materias primas generan más problemas que otros plásticos en su producción en función de la tecnología que se utilice, así como en su uso y en la gestión de sus residuos. En este sentido, alerta ante la posible liberación de sustancias peligrosas como dicloruro de etileno, el monómero cloruro de vinilo, dioxinas y furanos, metales pesados, ftalatos, retardantes de llama o PFAS, por solo citar algunas que han sido asociadas a problemas como cáncer, daños reproductivos o defectos congénitos.

Carlos de Prada, de Hogar sin tóxicos, señala que “los plásticos en general son un problema, pero en el caso del PVC se llega a unas cotas extraordinarias en todo su ciclo de vida, por la toxicidad que se puede generar en su producción, en su uso y cuando se convierte en residuo”.

Para más información, se pueden consultar los informes completos en los siguientes enlaces:

Informe íntegro: https://eeb.org/library/pvc-problem-very-clear-why-the-echa-report-supports-phasing-out-pvc-as-the-most-effective-and-future-proof-risk-management-measure/

Informe de la UE sobre el riesgo del PVC: https://echa.europa.eu/es/-/echa-identifies-risks-from-pvc-additives-and-microparticle-releases

¿Cómo puede el ciudadano común contribuir a la reducción del uso del PVC en su vida diaria y qué alternativas existen?