El arco mediterráneo español y su impacto económico
El arco mediterráneo español, compuesto por 12 provincias, representa un impresionante 40% del Producto Interior Bruto (PIB) español, una hazaña impresionante considerando que la región ha estado históricamente mal conectada. Esta reflexión, proporcionada por el promotor alicantino Sergio Vidal, pone en relieve el potencial económico de la zona y plantea la cuestión de qué podría lograrse con una mejor conectividad.
La catedrática de Análisis Económico Aplicado de la Universidad de Alicante, Paloma Taltavull, también destaca que el arco mediterráneo es único en que todos sus sectores productivos son exportadores. A pesar de ser una de las regiones más dinámicas de España, su crecimiento se ha visto frenado en ocasiones por la concepción radial del país.
El Primer Foro Económico y Social del Mediterráneo en València, programado para los días 26 y 27 de junio, presentará un informe sobre el sector inmobiliario de la región, elaborado por un equipo de expertos, incluyendo a Taltavull y Vidal. El foro también abordará temas críticos como la movilidad, el agua y la economía circular.
El desafío de la conectividad
Vidal argumenta que si la región estuviera mejor conectada, se convertiría en una auténtica locomotora para el país. Sin embargo, lamenta la falta de apoyo que ha recibido históricamente la zona, a pesar de su potencial económico reconocido. El ansiado corredor mediterráneo ferroviario, que conectará toda la costa desde Algeciras hasta la frontera francesa, se considera un proyecto estratégico, pero su desarrollo avanza a un ritmo mucho más lento de lo que desearían los empresarios y los gobiernos autonómicos.
Taltavull coincide con Vidal en que las autoridades son conscientes de la potencialidad de la zona, pero cuestiona por qué no ha habido un mayor apoyo. Según ella, la economía española necesita superar su límite de producción y generación de riqueza, algo que no ha logrado desde su entrada en la Unión Europea. Uno de los motivos de este estancamiento es que no se potencian suficientemente las locomotoras de actividad del país, como el arco mediterráneo.
El arco mediterráneo es una zona de importancia a nivel europeo, ya que su desarrollo puede ayudar a canalizar un mayor volumen de mercancías a través de sus puertos y reducir la congestión en los puertos de los Países Bajos y Bélgica. Además, el traslado de una parte del tráfico rodado al ferrocarril tendría beneficios medioambientales significativos.
El sector inmobiliario del arco mediterráneo
En cuanto al sector inmobiliario, Vidal indica que el mercado está en un buen momento, con más demanda que oferta. Sin embargo, el gran problema es la falta de suelo debido a la parálisis en la gestión urbanística de los municipios en los últimos años. En este sentido, Taltavull sostiene que la falta de suelo es solo una parte del problema. Destaca que la escasez de oferta y la falta de financiación son los dos grandes factores que dificultan la accesibilidad a la vivienda.
El desafío de la financiación
Taltavull destaca que la concesión de hipotecas actualmente solo alcanza el 20% de las cifras previas a la crisis financiera. Además, el importe de los créditos aprobados suele ser solo el 60% del valor de la vivienda, lo que implica que los compradores deben aportar el restante 40%, un porcentaje de ahorro muy elevado. Esta situación ha llevado a muchos hogares a optar por el alquiler, lo que ha aumentado la tensión en ese mercado.
La catedrática también desmiente la idea de que el porcentaje de hogares que vive en alquiler en España es pequeño. Según ella, la media es del 20% o 25%, similar a la de otros países. Sin embargo, el mercado de alquiler está completamente saturado, lo que puede provocar la pérdida de población en el arco mediterráneo debido a la falta de disponibilidad de viviendas.
La falta de viviendas también está afectando a las empresas de la región, que están empezando a enfrentar una escasez de mano de obra debido a la falta de alojamiento para los trabajadores.
El papel del turismo residencial
Ambos expertos concuerdan en que el turismo residencial, es decir, la construcción destinada a segundas residencias, no contribuye a la carestía de viviendas para los nuevos hogares. Según Taltavull, el turismo residencial y las viviendas para los residentes de la zona son complementarios y pueden coexistir sin competir entre sí.
Finalmente, Vidal aboga por una mayor coordinación de las leyes nacionales y autonómicas para reducir la inseguridad jurídica y favorecer la actividad empresarial. Además, pide un mayor apoyo para las regiones que pueden impulsar el desarrollo económico del este del país. «Que se tomen en serio el Mediterráneo», concluye.
