Estilo de Liderazgo Generoso y Horizontal: Una Nueva Era en la Política Gallega
El pasado 14 de abril, el nuevo gobierno gallego, liderado por Alfonso Rueda, presentó su composición, marcada por un cambio significativo: la ausencia de vicepresidencias. Esta decisión, lejos de ser un error de comunicación, refleja la intención de Rueda de diseñar un gobierno horizontal, en el que todo esté interconectado.
La horizontalidad en el gobierno no es solo un eslogan; es una forma de funcionamiento en la que todos los miembros del equipo tienen la oportunidad de explicar y defender los asuntos que impulsan. A pesar de que cada consellería tiene cometidos específicos, hay materias que requieren una actuación casi coral, y la participación activa de todos los miembros del gobierno es crucial.
La Coralidad en Acción
En este nuevo gobierno, casi la mitad de los conselleiros han tenido la oportunidad de dar a conocer su trabajo en el último mes y medio. Entre ellos, Román Rodríguez, responsable de Educación, Ciencia, Universidades e FP; Ángeles Vázquez, encargada de Medio Ambiente e Cambio Climático; Diego Calvo, al frente de Presidencia, Xustiza e Deportes; María Jesús Lorenzana, con competencias en Economía e Industria, y Antonio Gómez Caamaño, el nuevo conselleiro de Sanidade.
Este estilo de liderazgo, que las fuentes consultadas describen como generoso, pone de manifiesto el papel fundamental que juega cada conselleiro en el gobierno. Rueda, al frente del ejecutivo, lidera el equipo, pero reconoce y valora el trabajo de cada uno de sus miembros. La participación activa de los conselleiros no solo contribuye a una gestión más efectiva, sino que también les permite desempeñar un rol más político y compartir la responsabilidad de los asuntos de gobierno.
Un claro ejemplo de este enfoque fue la gestión de la crisis de los pélets, donde Rueda delegó en Ángeles Vázquez. Su labor en la coordinación de la respuesta al vertido no solo evitó un posible desgaste para el presidente, sino que también reforzó su imagen. Del mismo modo, Julio García Comesaña se enfrentó a la pandemia de Covid y la saturación de la Atención Primaria, demostrando que cada miembro del equipo puede aportar su experiencia y conocimientos para enfrentar los desafíos.
Este enfoque horizontal también se refleja en la comunicación con la prensa. Tras las reuniones del Consello, Rueda no comparece solo ante los medios, sino que lo hace acompañado por los conselleiros, que pueden explicar en detalle los asuntos que gestionan. Este reparto de protagonismo es una muestra más del estilo Rueda, que busca la participación activa de todos los miembros de su equipo en el gobierno.
En este nuevo gobierno, todos tienen una oportunidad para destacar y hacer su aporte. Las decisiones no recaen en una sola persona, sino que son resultado del trabajo conjunto de un equipo preparado y comprometido. Este enfoque horizontal y coral puede ser un modelo a seguir para otros gobiernos, que buscan una gestión más efectiva y participativa.
La horizontalidad en el gobierno no solo es una forma de funcionamiento, sino también una filosofía de liderazgo. Rueda y su equipo están demostrando que un gobierno puede ser más efectivo cuando todos sus miembros tienen la oportunidad de aportar y tomar decisiones. Sin duda, este es un cambio significativo en la política gallega, que podría tener un impacto positivo en el bienestar y desarrollo de la región.
En resumen, el gobierno de Alfonso Rueda se caracteriza por su horizontalidad y liderazgo generoso. Esta forma de funcionamiento, en la que todos los miembros del equipo tienen la oportunidad de participar y tomar decisiones, puede ser un modelo a seguir para otros gobiernos que buscan una gestión más efectiva y participativa.
