Revolución en la Vela: Los ‘Foils’ Transforman los Veleros en Barcos Voladores
En la última década, los veleros han experimentado una transformación radical. Los barcos voladores, como se les conoce ahora, están redefiniendo el deporte de la vela. Gracias a los ‘foils’, unas alas parecidas a las de los aviones, las embarcaciones pueden levantarse por encima de la superficie del agua, alcanzando velocidades nunca vistas.
Las embarcaciones ahora pueden viajar cuatro veces más rápido de lo que solían hacerlo. Los AC75 de segunda generación, que competirán este verano en la Copa América de Vela en Barcelona, pueden alcanzar velocidades de hasta 54 nudos (aproximadamente 100 kilómetros por hora).
Los ‘Foils’: Las Alas de los Barcos
«Los ‘foils’ son como las alas de un avión», explica Nicolás Bailey, ingeniero aeronáutico y diseñador de ‘foils’ para el equipo Alinghi Red Bull Racing. «Hay dos alas principales que levantan el barco y un timón en la parte posterior que estabiliza el casco para que no cabecee».
El objetivo es aumentar la velocidad de navegación al máximo posible. La mayor resistencia que enfrenta un barco proviene de la parte que toca el agua. Por tanto, los ‘foils’ intentan levantar el casco del agua y reducir la superficie mojada, lo que permite a las embarcaciones desplazarse mucho más rápido.
La Línea Fina entre el Agua y el Aire
La altura a la que se levanta el casco del agua es crucial. «Intentamos siempre tener todo el casco fuera del agua, pero es muy importante que la fuerza de la vela esté lo más cerca posible del plano del agua, sin tocarla», explica Bailey. Esta es una línea muy fina que los equipos de vela deben seguir para maximizar su velocidad.
Además, es fundamental no perder el control del timón; si eso ocurre, se pierde la estabilidad del barco. «Cuanto más grandes sean los ‘foils’, más fácil será despegar a bajas velocidades. Y cuanto más pequeños, más nos costará», agrega Bailey.
‘Foils’ y la Competencia
Los ‘foils’ cumplen una doble función: levantar el barco por encima del agua y proporcionar una fuerza de reacción contra la fuerza de las velas. Esto es lo que permite que los barcos solo tengan una hidroala en el agua a la vez. «Cuando viramos, metemos el segundo ‘foil’ en el agua, y cuando el viento cambia de lado, levantamos el ‘foil’ del otro lado», describe Bailey.
Las reglas de la Copa América permiten a los equipos tener un solo diseño de ‘foils’. «Podemos llevar hasta tres al agua – babor, estribor y uno de reserva -, pero todos deben ser la misma versión, con solo pequeñas modificaciones», explica Bailey.
Despegar del Agua
Para que los ‘foils’ puedan hacer su trabajo y ‘despegar’ del agua, se necesitan entre 15 y 20 nudos de velocidad, dependiendo del tipo de barco. Sin embargo, como las reglas de la competición establecen que no se celebrarán regatas con menos de 6,5 nudos de viento, todos los equipos han diseñado sus ‘foils’ para que puedan levantarse del agua a partir de esa velocidad.
A la dinámica de los ‘foils’ se suma un alto componente tecnológico. «Todas las funciones de las velas deben moverse por energía humana. Ya no tenemos cabos, sino actuadores, aunque toda la energía que se usa debe haber sido generada por el ser humano. Hay ocho personas a bordo y cuatro de ellas son las que generan toda esa energía para que el ‘driving group’, que son los que manejan el barco, puedan mover las velas como necesitan», concluye el ingeniero Bailey.
El Acumulador: Generando la Presión Necesaria
El «acumulador» es un componente clave en estas embarcaciones. Es un espacio donde se genera la presión de aceite necesaria para el funcionamiento de los ‘foils’. «Es un volumen relativamente pequeño porque no queremos que se genere energía durante media hora y luego se use para toda la regata. Con ese tamaño de acumulador, tienes suficiente para una o dos maniobras y tienes que ir recargando constantemente», concluye Bailey.
La innovación tecnológica en la vela ha llevado a los veleros a nuevas alturas, literalmente. Gracias a los ‘foils’, estos barcos voladores están revolucionando la forma en que navegamos y competimos.
