Varias regatistas de los equipos de la Puig Women's America's Cup, junto al trofeo creado por la arquitecta Patricia Urquiola.

Las competidoras más destacadas del mundo de la vela se preparan para un evento histórico. La Copa América de vela se prepara para su primera edición femenina, que tendrá lugar en Barcelona del 5 al 13 de octubre. Estos días cruciales decidirán el equipo ganador de la 37ª Louis Vuitton America’s Cup.

El trofeo fue presentado el martes pasado, un diseño de la renombrada arquitecta Patricia Urquiola. El país ganador entre los 12 participantes será el que levante (o «abrace», como ha sugerido su creadora) el trofeo. Entre los competidores, encontramos a los seis equipos que forman parte de la categoría histórica masculina: Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Francia, Italia, Suiza y Estados Unidos. Los otros seis equipos son España, Países Bajos, Canadá, Alemania, Suecia y Australia.

Abby Ehler, regatista oceánica y coordinadora del evento, ha declarado que la Puig Women’s America’s Cup es la iniciativa más emocionante de su carrera. Ehler se refiere a la competencia como «máquinas furiosas y rápidas que deberán guiar con gran precisión». El evento ha sido respaldado por figuras destacadas como el director ejecutivo de America’s Cup Event (ACE), Grant Dalton y el director ejecutivo de Puig, Marc Puig.

La competición se llevará a cabo con un AC40, el barco más pequeño con el que han celebrado hasta ahora las regatas preliminares. Sin embargo, tanto Dalton como Ehler han insistido en que el talento de las deportistas es extraordinario.

El trofeo, una pieza de plata que mide 58 centímetros y pesa unos cinco kilos, no tiene asas ni base. Se diferencia considerablemente de la ‘Auld Mug’, la jarra de las cien guineas que data de 1858 y que se guarda con extremas medidas de seguridad por parte del equipo ganador. Sin embargo, el futuro del trofeo de la Puig Women’s America’s Cup después de la histórica edición de Barcelona aún está por decidirse. Por ahora, el equipo que lo gane, se lo quedará.

El anuncio de este evento marca un hito en la historia del deporte de la vela, al brindar una plataforma global para que las mejores regatistas del mundo demuestren su habilidad y destreza. Esta iniciativa pionera, que tiene el potencial de cambiar el panorama de la vela, está respaldada por algunas de las figuras más influyentes del deporte y de la industria. Con la mirada puesta en octubre, el mundo espera con impaciencia el inicio de la primera Copa América de vela femenina.

Por Daniel