Investigadores británicos han revelado un hallazgo que pone en cuestión las dudas existentes sobre una estrategia controvertida para combatir el calentamiento global. Esta estrategia, que propone incrementar la cantidad de nubes con el objetivo de enfriar la superficie terrestre, ha demostrado ser más efectiva de lo que se pensaba inicialmente.
El estudio, publicado en Nature Geoscience, fue realizado por científicos de la Universidad de Birmingham, en el Reino Unido. Se centró en una técnica conocida como abrillantamiento de nubes marinas (MCB, por sus siglas en inglés) o ingeniería de nubes marinas. Los resultados mostraron que el MCB puede aumentar la cantidad de nubes, lo que se traduce en un enfriamiento de entre el 60% y el 90%.
Los modelos utilizados hasta ahora para evaluar los efectos del MCB se han centrado en inyectar aerosoles en las nubes. Este proceso de abrillantamiento de las nubes aumenta la cantidad de luz solar que se refleja hacia el espacio, evitando que llegue a la superficie de la Tierra.
La MCB ha atraído mucha atención en los últimos años como forma de contrarrestar los efectos del calentamiento global causado por el ser humano. La estrategia se considera una forma de ganar tiempo mientras la economía mundial se descarboniza.
El sistema funciona rociando diminutas partículas, o aerosoles, en la atmósfera, donde se mezclan con las nubes. Su objetivo principal es aumentar la cantidad de luz solar que las nubes pueden reflejar. En Australia, ya se están llevando a cabo experimentos con esta técnica para reducir la decoloración de la Gran Barrera de Coral.
Para investigar el fenómeno de una forma diferente, los investigadores realizaron un «experimento natural», utilizando la inyección de aerosoles procedentes de la erupción efusiva del volcán Kilauea en Hawai. Utilizando aprendizaje automático y datos históricos de satélites y meteorología, el equipo pudo predecir cómo se comportaría la nube durante los periodos en los que el volcán estaba inactivo.
El estudio demostró que la nubosidad aumentaba hasta un 50% durante los periodos de actividad volcánica, produciendo un efecto de enfriamiento de hasta -10 W m-2 regionalmente. Cabe destacar que el calentamiento y el enfriamiento globales se miden en vatios por metro cuadrado, y una cifra negativa indica enfriamiento.
La autora principal del estudio, Ying Chen, de la Universidad de Birmingham, declaró: «Nuestros resultados demuestran que el abrillantamiento de las nubes marinas podría ser más eficaz como intervención climática de lo que habían sugerido anteriormente los modelos climáticos. Por supuesto, aunque podría ser útil, no ataca las causas subyacentes del calentamiento global provocado por los gases de efecto invernadero producidos por la actividad humana «.
Chen agregó que este sistema debe considerarse un «analgésico», más que una solución, y que debemos seguir buscando formas de descarbonizar las actividades humanas.
La investigación se produce al mismo tiempo que aumenta el interés por la ingeniería de las nubes en todo el mundo. En Estados Unidos, un equipo de la Universidad de Washington llevó a cabo recientemente su primer experimento con aerosoles al aire libre desde un portaaviones fuera de servicio en Alameda, California.
Referencia del estudio: https://www.nature.com/articles/s41561-024-01427-z
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