En un evento lleno de humor y críticas veladas, el actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha hecho referencia a su edad y a la próxima contienda electoral en 2024, deslizando sarcásticamente que se presenta como un «hombre adulto contra un niño de seis años», en clara alusión a su potencial rival, el expresidente Donald Trump. Esta declaración se produjo durante la anual cena de corresponsales de la Casa Blanca, una cena destinada a honrar a los medios de comunicación, que se vio marcada por las protestas por la guerra en Gaza.
El mandatario no dudó en señalar el peligro que representa Trump para la democracia estadounidense, recordando una promesa de Trump de un «baño de sangre» si volvía a perder en las elecciones. «Hace ocho años podríamos haberlo dado por simple palabrería, pero ya no, no después del 6 de enero», declaró Biden, aludiendo al asalto al Capitolio perpetrado por seguidores de Trump. El presidente hizo hincapié en la fragilidad de las instituciones democráticas estadounidenses y la necesidad de tomar en serio dichas amenazas.
El contexto de estas declaraciones es una campaña electoral en pleno apogeo, con Biden y Trump enfrentándose de nuevo en los sondeos. Aunque algunos pronósticos muestran a Trump ligeramente por delante en los estados indecisos, el expresidente también se enfrenta a problemas legales relacionados con supuestos pagos para silenciar a varias mujeres, incluyendo a la actriz porno Stormy Daniels, antes de las elecciones de 2016.
Biden hizo alusión a estos problemas legales de Trump, señalando que su antiguo adversario está pasando por «días difíciles» y que incluso podría describirse su situación como «tormentosa». En medio de estas circunstancias, Biden instó a sus interlocutores a «ponerse a la altura de la gravedad del momento» y a dejar atrás las distracciones que dominan y sensacionalizan la política.
La cena de corresponsales también estuvo marcada por protestas contra la ofensiva israelí en Gaza que se extendieron a campus universitarios en todo el país. Los manifestantes criticaron a Biden y a otros invitados por su gestión del conflicto en Oriente Próximo y rindieron homenaje a los periodistas fallecidos en la región desde octubre.
Aunque Biden no se pronunció directamente sobre el conflicto o las protestas, sí rindió honores a los periodistas que han perdido la vida en acto de servicio en lugares como Ucrania, Oriente Medio y otros.
La defensa de la libertad de prensa fue otro de los temas destacados por Biden durante la cena. Hizo un llamamiento a la liberación de periodistas encarcelados en todo el mundo, mencionando específicamente al periodista del ‘Wall Street Journal’ actualmente detenido en Rusia, Evan Gershkovich.
En un mundo lleno de desinformación, Biden resaltó la importancia de la información creíble y confiable, calificando a los periodistas como «más importantes que nunca». Recordó que «el periodismo no es un delito» y se comprometió a hacer «todo lo posible» para traer a casa a los periodistas detenidos injustamente. «Les doy mi palabra, no vamos a rendirnos hasta que los traigamos a casa, a todos», prometió Biden, brindando por «una prensa libre, por una ciudadanía informada, por unos Estados Unidos donde perduren la libertad y la democracia».
