Las claves de una campaña en el aire

El escenario electoral en Cataluña se encendió anoche con el inicio de la campaña que culminará el 10 de mayo. Se espera que los 5.754.840 electores acudan a las urnas el domingo 12 de mayo para elegir a sus 135 diputados autonómicos en la Cámara del Parque de la Ciudadela de Barcelona.

La legislatura anterior cerró sus puertas el 13 de marzo cuando Pere Aragonès convocó a los catalanes a las urnas y el Parlament se disolvió. Desde 2010, la legislatura que inició en 2021 ha sido la más larga, durando tres años y siete días, señalando la inestabilidad política que ha caracterizado a Cataluña en la última década. Antes del 10 de junio, se constituirá el nuevo Parlament, que tendrá la responsabilidad de investir al sucesor de Aragonès o renovar su confianza en él.

El líder de Junts, Carles Puigdemont, ha decidido presentarse como candidato de su partido en las elecciones, lo que ha revitalizado a una formación que se encontraba en baja forma tras salir del Govern en otoño de 2022. Las encuestas predicen una victoria de Junts en su lucha con ERC por ser el partido hegemónico del espacio independentista, aunque no lograrían superar a Salvador Illa (PSC).

La carta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, publicó en la que anunciaba que se tomaría cinco días de desconexión para valorar si dimitía ha cambiado el panorama electoral. Aunque el impacto exacto de esta carta en el electorado es incierto, puede movilizar a un sector que simpatiza con el socialismo pero que no está a favor de la amnistía. Sin embargo, si el electorado percibe la carta como una maniobra meramente política, podría desactivar a aquellos y activar un voto contra Sánchez.

Por otro lado, todas las encuestas de intención de voto y proyección de escaños apuntan a un crecimiento del PP. Los de Alejandro Fernández tienen actualmente tres asientos en el Parlament y podrían multiplicar hasta por cinco este resultado. Sin embargo, las altas expectativas pueden generar una decepción la misma noche electoral.

En este contexto, el PP planea hacer «calle, mucha calle», sin ponerse límites en el resultado del 12M, según fuentes del cuartel general de los populares en Barcelona. A pesar de su crecimiento, Vox no perdería mucho terreno. Con 11 diputados en 2021, en el peor de los casos, tres años después, se quedaría en ocho escaños. La suma de ambos sería un resultado espectacular para el constitucionalismo conservador catalán. Sin embargo, es probable que no se pueda incluir a Ciudadanos (CS) en esta suma, ya que las encuestas apuntan a su desaparición.

No obstante, una quinta clave puede ser si las elecciones del 12M son solo una primera vuelta. Un bloqueo electoral no es una opción imposible. Si los grupos independentistas no suman 68 escaños en el nuevo Parlament y la alternativa, un tripartito de izquierdas, no llega a un acuerdo para la investidura del sucesor de Aragonès, la posibilidad de una repetición electoral ganaría fuerza. PSC, ERC y Junts son los tres partidos con más representantes, y así parece que seguirá siendo en 16 días. El número mágico para abrir la legislatura es 68.