Pedro Rocha se perfila para ser el nuevo presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) tras la decisión de la comisión directiva del Consejo Superior de Deportes (CSD) de no suspender cautelarmente al líder extremeño ni a otros miembros de la Gestora por un expediente de falta muy grave que tienen pendiente en el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD).
La resolución del CSD solo insta a los miembros de la Gestora a limitar sus funciones a la administración ordinaria de la entidad. Mientras tanto, la determinación definitiva sobre Rocha se pospone hasta el próximo martes, cuando la comisión directiva se volverá a reunir.
En respuesta a la crisis en la entidad federativa, el CSD anuncia la formación de una Comisión de Normalización, Supervisión y Representación, liderada por «personas independientes de reconocido prestigio». Esta comisión se encargará de supervisar el funcionamiento de la RFEF en los próximos meses en defensa del interés general de España.
Esta decisión habilita a Rocha para ser investido por la Comisión Electoral de la RFEF este mismo viernes. Se espera que, una vez nombrado, convoque un nuevo proceso electoral para después del verano, en el que una nueva Asamblea elegirá al presidente para el periodo 2024-2028.
José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del CSD, ha insistido en que la situación de la RFEF requiere «altura de miras». Según Uribes: «El Gobierno está actuando con seriedad, determinación y responsabilidad. Con la creación de esta Comisión de supervisión, normalización y representación, el CSD preserva el interés general, con el fin de restituir la reputación, el buen nombre y la imagen del fútbol español y culminar el proceso electoral con una Asamblea renovada para el periodo 2024-2028».
En los próximos meses, el fútbol español enfrentará desafíos significativos, incluyendo la disputa de la Eurocopa, los Juegos Olímpicos y el diseño de la candidatura del Mundial 2030. El CSD se compromete a garantizar que el fútbol español mantenga su excelencia a nivel deportivo y destaque por su ejemplaridad en el plano institucional.
Aunque el CSD aún no ha anunciado los miembros de la comisión, se espera que al menos dos de ellos sean figuras destacadas del fútbol español. Para el puesto de presidente del comité, el Gobierno seleccionará a una persona de confianza. Ha trascendido el nombre de Irene Lozano, actual directora general de Casa Árabe y segunda presidenta del CSD en los Gobiernos de Pedro Sánchez.
La postura del CSD cuenta con el respaldo de la FIFA, que ha sugerido este equilibrio entre la intervención total y la inacción del CSD por temor a sus represalias. La FIFA castiga duramente las injerencias de los gobiernos nacionales en sus federaciones miembro, por lo que ninguna acción podría realizarse sin su conocimiento.
A pesar de estos avances, aún queda por determinar el futuro de Rocha. El pasado martes, el CSD anunció una nueva reunión de la comisión directiva para el 30 de abril, dejando abierta la posibilidad de tomar medidas una vez que Rocha haya sido nombrado.
Con esta intervención parcial, se asegura que la RFEF llegue con su situación normalizada (es decir, con nueva Asamblea y presidente definitivo) al próximo Consejo Mundial de la FIFA, donde se confirmará la sede del Mundial 2030.
El camino hacia la proclamación de Rocha podría enfrentar más obstáculos. Miguel Galán, presidente de la escuela de entrenadores CENAFE, ha declarado que si Rocha y el resto de la Gestora no son suspendidos, apelará su designación ante la Comisión Electoral.
Finalmente, hay que recordar que la no suspensión de Rocha no detiene el expediente abierto contra él en el TAD. El Tribunal tiene tres meses para determinar si Rocha se excedió en sus funciones al frente de la Gestora. Si se concluye que sus acciones constituyen una falta muy grave, podría enfrentar una inhabilitación para ocupar cargos en la entidad de entre dos y quince años.

