Como economista, es importante analizar la situación actual de Catalunya desde un enfoque pragmático y estratégico. Recientemente, un grupo de ingenieros catalanes ha elaborado un manifiesto en el que enfatizan la necesidad de alcanzar cinco consensos necesarios para el crecimiento económico a medio y largo plazo en la región. Este llamado surge en un momento crítico en el que, según los ingenieros, se han agotado las visiones y planificaciones anteriores que se hicieron en su momento en materia de urbanismo, infraestructuras y aprovechamiento de recursos.

El manifiesto, presentado por el Col·legi d’Enginyers Industrials y el de Camins, Canals i Ports, aboga por la recuperación de una visión a largo plazo que trascienda los ciclos electorales y se centra en cinco áreas clave: infraestructuras, suministro de agua, transición energética, industria y competitividad del sector público.

En el primer consenso, los ingenieros destacan la creación de un Consenso Nacional en Infraestructuras, que se centra en la ampliación del Aeropuerto de Barcelona, la construcción de la Ronda del Vallès, la finalización de la línea 9 del metro y la mejora de la red ferroviaria de cercanías, entre otros proyectos. Estas infraestructuras, afirman, constituyen la expresión de la voluntad colectiva y requieren de un enfoque a largo plazo y de la generación de grandes consensos.

En segundo lugar, se propone un Consenso Nacional para la transición hídrica. Este consenso aboga por inversiones significativas en nuevas fuentes de suministro de agua que no dependan del ciclo natural de las lluvias, como la regeneración y la desalinización. Además, subrayan la necesidad de la interconexión de redes para un suministro de agua eficiente y sostenible.

El tercer consenso, denominado Consenso Nacional para la transición Energética, tiene como objetivo alcanzar la neutralidad en las emisiones en 2050, de acuerdo con las estrategias de descarbonización europeas. Para lograr este objetivo, los ingenieros consideran fundamental reforzar la estructura de la red de transporte y promover de manera efectiva la movilidad eléctrica.

El cuarto consenso, el Consenso Nacional para la industria, insta a impulsar la industria para generar riqueza y empleos de calidad. Para ello, los ingenieros proponen avanzar en innovación, internacionalización, sostenibilidad y transformación digital, con un enfoque especial en sectores como la alimentación, la química, la automoción, el sector farmacéutico y el biotecnológico.

Finalmente, el Consenso Nacional para la competitividad del sector público insta a modernizar la Administración para que pueda estar a la altura de los retos económicos de Catalunya. Los ingenieros consideran esencial eliminar el exceso de burocracia mediante una profunda reforma con una dirección profesionalizada que separe política y gestión, junto a una mayor digitalización de procesos y la implantación de análisis objetivos de las políticas públicas.

Estos cinco consensos, según los ingenieros, son necesarios para asegurar un futuro donde la calidad de vida, la competitividad económica y la sostenibilidad ambiental sean no solo aspiraciones, sino realidades tangibles. Esta visión compartida, afirman, es esencial para modernizar y adaptar las infraestructuras de Catalunya a los retos del siglo XXI.