Antigua fábrica de Nissan en Zona Franca

El panorama automovilístico europeo está a punto de cambiar con la llegada del primer fabricante chino de automóviles que abrirá su fábrica en el continente. Chery, la marca automovilística china, ha confirmado que ensamblará sus vehículos en la antigua fábrica de Nissan en Zona Franca, Barcelona. Esta decisión marca un hito histórico, ya que Chery se convertirá en la primera empresa china del sector automovilístico en abrir una factoría en Europa.

Este movimiento estratégico se produce con la intención de hacer de Barcelona la puerta de entrada de Chery al mercado europeo. Aunque Chery no es el primer fabricante chino de automóviles, sí es el primer exportador, y esta nueva apertura va a reforzar su posición en el mercado global.

El acuerdo entre Chery y EV Motors, la empresa propietaria de la planta de la Zona Franca de Barcelona, permitirá la reindustrialización de la fábrica. La producción del primer modelo de la marca Ebro está prevista para el cuarto trimestre de este año, una vez que se haya iniciado la producción de vehículos de Omoda.

La llegada de Chery no solo es clave para la expansión de la empresa, sino que también es vital para el futuro industrial de la antigua fábrica de Nissan en Barcelona, que cerró sus puertas el 1 de enero de 2022. La llegada de Chery asegura al menos 600 empleos, y aunque inicialmente solo garantizará una cuarta parte de los 2.500 empleos que mantenía Nissan antes de cerrar, hay promesas de que las contrataciones aumentarán a medio plazo.

El acuerdo llega después de años de negociaciones y se espera que se celebre un gran acto oficial este viernes con la asistencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el president de la Generalitat, Pere Aragonès, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. En este acto se dará a conocer el volumen de las subvenciones acordadas para facilitar la llegada de Chery a Barcelona.

La presencia de Chery en Europa se ha venido planteando desde hace más de una década. En 2010, el entonces presidente José Montilla viajó a China con la esperanza de atraer a la compañía, pero las conversaciones no llegaron a nada concreto. Ahora, 14 años después, Chery oficializa su llegada a la capital catalana.

En sus inicios, el proyecto de Chery no será fabricar coches, sino ensamblarlos en un modelo similar al de los muebles de Ikea: las piezas llegarán desde China a medio montar y los operarios de Barcelona se encargarán de completar el montaje. Sin embargo, con el tiempo, las tareas de montaje en Barcelona aumentarán. A partir de la primavera de 2025, una vez que la asociación Chery-EV Motors haya podido establecer una red de proveedores, la fábrica de la Zona Franca empezará a fabricar íntegramente parte de sus vehículos.

El conseller de Empresa, Roger Torrent, ha valorado positivamente este acuerdo, asegurando que Catalunya seguirá siendo uno de los principales fabricantes del mundo. Este martes, tras una reunión con el líder de UGT, Camil Ros, Pere Aragonès declaró que «hoy es un día para celebrar».

Este acuerdo marca un hito en la industria automovilística y puede ser el inicio de un cambio de tendencia en la fabricación de coches en Europa. La llegada de Chery a Barcelona no sólo ofrece nuevas oportunidades de empleo, sino que también abre la puerta a una mayor diversificación y competencia en el mercado automovilístico europeo.

Por Daniel