La boxeadora Tania Álvarez se proclama campeona de Europa.

En una exhibición de fuerza y habilidad, la boxeadora española Tania Álvarez se consagró este sábado como la nueva campeona de Europa de peso supergallo. El combate, realizado en el Casal Cultural de Castellbisbal, evidenció la tenacidad de Álvarez, quien no dejó margen para dudas sobre su capacidad y garra. Enfrentada a la italiana Maria Cecchi, Álvarez demostró por qué se define a sí misma como una luchadora aguerrida.

El enfrentamiento comenzó con un primer asalto que se inclinaba a favor de la esquina italiana. Sin embargo, el cambio de rumbo no tardó en llegar, dando paso a un boxeo brutal caracterizado por golpes duros y una actitud ofensiva que no permitía distracciones. Álvarez, oriunda de Sant Esteve Sesrovires, mantuvo la perseverancia frente a la agresividad inicial de Cecchi. Ambas púgiles no tardaron en entrar de lleno al intercambio de golpes, un espectáculo que mantuvo al público en vilo.

La española de 22 años reconoció el esfuerzo que ha hecho para mantener la calma en el ring. «Pegaba muy duro«, admitió Álvarez, «pero hemos trabajado duro para mejorar mi boxeo, defenderme más y cubrirme mejor». A medida que avanzaba el combate, Álvarez mantenía una buena guardia, cada vez más difícil de penetrar para Cecchi, que parecía haber perdido parte de su energía inicial al tercer asalto.

Conocida como ‘The Russian Hurricane’, Cecchi llegó al combate con un récord de 10 victorias y 2 empates, muy similar al de Álvarez, quien tenía 10 victorias y una sola derrota, en el Madison Square Garden de Nueva York. Cecchi buscó desestabilizar a la española con golpes duros, sin combinar más de tres puños, una táctica que logró desequilibrar la guardia de Álvarez en algunos momentos.

Sin embargo, Álvarez no se dejó intimidar. «Hemos estado trabajando con estrategia para aprender cuándo pegar y cuándo cubrirme«, afirmó. Y su trabajo dio sus frutos: «Es un sueño hecho realidad. Estoy satisfecha con la pelea aunque obviamente siempre quiero mejorar», admitió emocionada tras su victoria.

El árbitro Lee Everi tuvo que intervenir en varias ocasiones para advertir a Cecchi, quien en un momento de tensión optó por el juego sucio y fue amonestada por agarrar del cogote a la española.

El combate parecía encaminarse a un nocaut, pero se prolongó durante varios asaltos más. Con cada minuto que pasaba, la presión de las esquinas aumentaba. Los siguientes tres asaltos resultaron demoledores, con intercambios brutales y golpes cada vez más aislados, pero no menos potentes. La lona se convirtió en el escenario de un baile dominado cada vez más por Álvarez, quien finalmente se alzó con la victoria por 96 a 94, según el criterio de los tres jueces de mesa.