El emblemático restaurante Lhardy de Madrid, que ha sido parte integral de la vida social y política de los madrileños durante casi dos siglos, ha sido elegido para servir el menú de la boda del alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, y su prometida, Teresa Urquijo. Este enlace matrimonial, que se llevará a cabo en la finca El Canto de la Cruz, ha sido considerado el evento del año, y a él se espera que asistan alrededor de 500 invitados. El catering para la ocasión estará en las competentes manos del Grupo Pescaderías Coruñesas, propietario del restaurante.

Los responsables del restaurante han confirmado su participación en el evento a ABC, aunque por respeto a los futuros cónyuges, no han querido proporcionar detalles adicionales sobre el menú. Sin embargo, teniendo en cuenta las características del enlace y los servicios que la empresa ofrece para eventos de esta naturaleza, se pueden plantear dos posibles opciones de menú: un menú de cóctel, que incluiría seis pinchos fríos y seis calientes, una estación con parrilla en directo, otras dos estaciones de elaboraciones frías o calientes, y dos postres; o una opción que incluye el cóctel más un primer plato, un segundo plato y un postre, todos sentados en mesa.

Todo parece indicar que Almeida y Urquijo han optado por la segunda opción para su banquete de boda. Según la información publicada en la web del prestigioso catering, el precio por persona para este menú sería de 175 euros más IVA, lo que, teniendo en cuenta el número previsto de invitados, llevaría el coste total a alrededor de 96.000 euros.

Uno de los atractivos más destacados del catering de Lhardy es la parrilla en directo, donde se cocinan los pinchos al momento. Los novios tienen la opción de elegir dos pinchos de una selección de seis productos de máxima calidad, que incluyen chipironcitos, sardinas de Santurce, patitas de pulpo, gamba roja, carabinero o langostino.

El cóctel comenzará con seis pinchos fríos, que los novios han seleccionado de entre más de veinte posibilidades. Algunas de las opciones incluyen una sopa de Idiazábal con dulce de manzana, un tartar de ostras con espuma de limón, un ceviche de pescado de roca, una crema catalana de foie, un sándwich de tartar de atún y una ensaladilla de bogavante.

En cuanto a los pinchos calientes, también se servirá una selección de seis, que incluyen croquetas de Idiazábal, carabinero o jamón, huevo de codorniz con patata trufada, txangurro gratinado en concha de zamburiña y mini ‘dim sum’ con salsa de mostaza y miel, entre otros.

Tras el cóctel, el menú continuará con un primer plato y un segundo plato servidos en la mesa. El primer plato podría ser una ensalada verde de cecina de buey con queso parmesano, una de gamba roja en ceviche o una de cigala con vinagreta de mostaza y frutos secos. También hay opciones de cremas, como la de boletus con crujiente de jamón, la de carabineros y txangurro, o la de puerros con láminas de bacalao y costrones de pan frito. Los platos más contundentes incluyen el ravioli de jamón y langostinos con consomé de hongos o los carabineros asados con patata confitada y jugo licuado de sus cabezas. El bogavante, la lubina, el rape o el bacalao, en diversas presentaciones, completan el extenso abanico de posibilidades para los novios.

Entre los segundos platos, además de algunos de los pescados mencionados, los novios han tenido la opción de elegir platos de carne como la carrillera de ternera sobre patata trufada, la presa ibérica asada con talo y ajos tiernos aliñados, el carré de cordero asado con crema suave de ajos, la paletilla de cordero deshuesada con patata confitada o el taco de cochinillo confitado con patata de pimentón. Un plato fuera de serie en el menú es el histórico solomillo Wellington que Lhardy sigue preparando como hace un siglo.

En cuanto a los postres, otro emblema del restaurante casi bicentenario es el suflé. Fue precisamente Agustín Lhardy quien introdujo por primera vez en España este dulce conocido como Alaska u ‘omelette norvégienne’. Entre las otras opciones de postre se incluyen la torrija caramelizada en sopa de arroz con leche, el brownie con crema de yogur, fresas y helado de vainilla, la macedonia de frutas con crema de yogur en hojaldre, el milhojas de crema con fresas confitadas, la tarta de queso con frutos rojos, la de limón, merengue y galleta, la oblea caliente de manzana con helado de vainilla, el coulant de chocolate, y la tarta árabe.

Los vinos que se servirán para acompañar los platos elegidos aún no se han revelado. Sin embargo, entre los vinos blancos que maneja este catering se incluyen el Marqués de Riscal Verdejo (Rueda), Ultreia (Godello) y Pazo San Mauro (Rías Baixas). Entre las opciones de tintos se encuentran el Imperial Reserva (Rioja), Pétalos del Bierzo (Bierzo), Marqués de Murrieta Reserva (Rioja), Montecastro Reserva (Ribera del Duero), Emilio Moro Crianza (Ribera del Duero) y Arzuaga Crianza (Ribera del Duero).

La oferta de Lhardy para este tipo de celebraciones incluye los refrescos, cervezas, licores, cafés e infusiones que se sirvan durante el menú. Además, la barra libre incluida en el precio permanecerá abierta durante 9 horas, permitiendo a los invitados disfrutar de combinados en cualquier momento.

En caso de que asistan niños a la boda, Lhardy ofrece un menú para los invitados más pequeños que incluye opciones como croquetas o jamón ibérico para el primer plato, y lasaña boloñesa, escalopines de solomillo con patatas o bocaditos de merluza con patatas para el segundo. Este menú tiene un costo de 90 euros por persona.

Finalmente, si los novios lo desean, se servirá una recena con una estación de quesos y embutidos italianos, y se podrán elegir dos opciones adicionales entre minipizzas, talos de chistorra o hamburguesitas. También habrá una estación de chucherías.