La ley de residuos en España ha sido objeto de un llamado a la acción por parte de una serie de entidades sociales. Dos años después de su aprobación por el Congreso de los Diputados, 116 grupos sociales de todo el país han instado al Ministerio para la Transición Ecológica a poner en práctica la legislación, argumentando que ni las Comunidades Autónomas ni el Gobierno estatal han tomado las medidas necesarias para implementar las disposiciones de la Ley el Real Decreto de Envases.
Estas entidades sociales se han reunido con el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, para presionarlo para que aplique el contenido de la nueva norma. En particular, están preocupadas por la devolución de latas y envases en los supermercados, que, según argumentan, podría evitar que se sigan perdiendo 35 millones de envases de bebidas en España cada día.
Una solución propuesta es el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) de envases, que se presenta como una alternativa a los contenedores amarillos actuales. El sistema actual, según los expertos, no aborda adecuadamente el problema de la recuperación de los envases, ya que muchos de ellos siguen desperdiciándose en la naturaleza. Por el contrario, el SDDR asegura que la gran mayoría de estos envases se reutilicen, minimizando su abandono en la naturaleza. Esta solución se ha probado con éxito en otros países en los que se ha implementado.
El SDDR funciona devolviendo el envase a la tienda donde se compró. Según los defensores de este sistema, esto permite reutilizar y convertir en nuevas latas, botellas o bricks de bebidas más del 90% de estos envases.
Las entidades que apoyan la aplicación de la Ley de Residuos han dejado claro que no quieren que esta legislación quede olvidada. El manifiesto que han entregado al Gobierno subraya la necesidad de cumplir con lo establecido en la Ley, incluyendo la promoción de la reutilización, la implantación del SDDR y la prohibición de bloquear su implementación. Argumentan que estos son los únicos medios para garantizar que los productores, supermercados y gestores de contenedores de recogida de envases se hagan completamente responsables de todas sus latas, botellas y bricks de bebidas. Esto aseguraría que se reutilizan o reciclan en su totalidad, y evitaría que se entierren, quemen o pierdan por millones cada día.
Las organizaciones y personalidades que respaldan el documento están a favor de la filosofía de ‘residuo cero’. Esta filosofía aboga por la prevención de residuos, el consumo consciente, el derecho a la reparación, el uso de envases reutilizables, el reciclaje de calidad y la gestión eficiente de la materia orgánica, entre otras medidas.
Tras la aprobación de la Ley de Residuos, el correspondiente decreto confirmaba la necesidad de implementar el SDDR y establecía objetivos concretos de reutilización de envases. Estos incluyen metas tanto para hoteles, restaurantes y cafeterías (30% para aguas, 80% para cervezas, 60% para refrescos y 20% para otras bebidas en 2025), como para las viviendas particulares (10% del volumen puesto en el mercado en 2030). Este llamado a la acción plantea un desafío significativo para el Ministerio para la Transición Ecológica y para el propio Gobierno.
