Atacan y destrozan un coche de la Guardia Civil en Atarfe

Vehículo de la Guardia Civil brutalmente atacado en Atarfe, Granada

Completamente destrozado. Así es como quedó un vehículo de la Guardia Civil después de haber sido atacado con barras de hierro por algunos vecinos de la localidad granadina de Atarfe. Los cristales del vehículo quedaron hechos añicos, rotos en mil pedazos, tras los sucesivos y violentos golpes recibidos.

El video del ataque, compartido por la asociación Jucil, se ha viralizado en las redes sociales, específicamente en una plataforma anteriormente conocida como Twitter. La Unión de Guardias Civiles (UGC) también se ha hecho eco de estas imágenes, lamentando enérgicamente que su profesión aún no se considere de riesgo. «Ya no hay día sin una agresión», denunciaron desde la asociación.

La intervención de la Guardia Civil en Atarfe

Según informó la UGC en sus redes sociales, el Instituto Armado se desplazó a Atarfe para ejecutar el corte de suministro de unas viviendas ocupadas. Sin embargo, algunos de los vecinos, visiblemente molestos por la presencia de la Benemérita, reaccionaron con agresividad contra el coche de la unidad desplazada.

El video difundido muestra a un individuo utilizando una larga barra de hierro para destrozar la luna delantera del vehículo. Adicionalmente, se ha compartido en redes sociales una fotografía de la parte trasera del coche sin cristal tras los golpes.

Aunque no se ha revelado información sobre la identidad del agresor, las imágenes indican que se trata de una persona joven. Afortunadamente, la agresión solo se llevó a cabo contra el vehículo. A pesar de las violentas imágenes, no hay heridos y solo hay que lamentar daños materiales.

Críticas al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska

Aunque el post de Jucil no hace referencia explícita al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, existe un malestar palpable en la Guardia Civil en su contra. Estos hechos son «las consecuencias de años de impunidad», apuntaron desde el colectivo. Este sentimiento de frustración se debe a la negativa del ministro a declarar de riesgo esta profesión.

En febrero, el Ministerio impulsó un grupo de trabajo con el objetivo de reconocer que policías y guardias civiles sean profesiones de riesgo, además de otras mejoras sociales relacionadas con la jubilación. Sin embargo, los resultados de este grupo de trabajo aún no han sido difundidos por el Gobierno.

El debate sobre el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo se ha intensificado en los últimos meses. En febrero, una narcolancha chocó contra una embarcación de la Guardia Civil, matando a dos agentes en Barbate, Cádiz. Un mes después, otra pareja de la Guardia Civil murió mientras realizaban un control de alcoholemia en la AP-4 en Sevilla.

Estos incidentes, junto con la reciente agresión en Atarfe, subrayan la necesidad de proporcionar una mayor protección a los miembros de la Guardia Civil, una profesión cuyo riesgo y peligrosidad quedan patentes a través de estos hechos lamentables.