La Generalitat deberá repetir todos los exámenes tras el fiasco de las oposiciones.

La Generalitat de Catalunya se encuentra en el medio de un extenso proceso para estabilizar cerca de 60.000 empleos públicos actualmente ocupados por personal interino. Este proceso, que ha estado en marcha durante dos años, ha sido emprendido por todas las administraciones públicas en España. Sin embargo, ha estado plagado de controversias, incluyendo el escándalo de las oposiciones masivas que tuvieron lugar en abril pasado. Estas oposiciones tuvieron que ser repetidas debido a problemas de organización y al riesgo de impugnación.

El viernes pasado, la administración catalana anunció oficialmente las calificaciones definitivas de los exámenes a los opositores. Este anuncio fue para una plaza de personal laboral, y se espera que el próximo sea para los funcionarios. Las evaluaciones confirman la tendencia que las pruebas anteriores ya estaban marcando: 9 de cada 10 plazas para estabilización son finalmente adjudicadas a trabajadores interinos. Esta información fue confirmada por la conselleria de Presidència a EL PERIÓDICO. Según los mismos datos, el personal estabilizado rondaría los 38.000 empleados públicos.

Las personas que no superaron el proceso de estabilización o que, aunque lo superaron, no consiguieron plaza, tienen derecho a una indemnización equivalente a 20 días por año trabajado, con un límite de 12 mensualidades, tal como lo establece la ley.

Durante décadas, el sector público ha utilizado la figura del interino para cubrir vacantes y tapar las largas y complicadas convocatorias de empleo público. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha emitido múltiples sentencias en las que se acredita este hecho, lo que finalmente forzó al Gobierno a legislar en consecuencia, activar la maquinaria de macro estabilizaciones y romper con una inercia histórica.

La temporalidad, que históricamente se asociaba a las malas prácticas del sector privado, vive hoy disparada en la Administración. De acuerdo con los últimos datos del INE, la eventualidad es del 29,6% en el sector público y en el privado es menos de la mitad, un 13,2%.

El objetivo del macroproceso de estabilización en la Administración es solucionar la situación de aquellas personas que llevan años esperando una oportunidad para consolidar una plaza. Aún no está culminado el proceso, por lo que sus efectos todavía no se reflejan en las estadísticas del INE. 2024 es el último año, según establece la ley, en el que las distintas administraciones pueden finalizar sus diferentes concursos de méritos y oposiciones.

En Catalunya, de los tres cuerpos funcionariales principales (técnicos de los departamentos, docentes y sanitarios), los dos primeros ya tienen prácticamente cerrados sus procesos de estabilización. En el caso de los sanitarios, la mayoría de las plazas tendrán que esperar hasta finales del primer trimestre.

El balance preliminar de la estabilización entre el personal técnico y docente es el siguiente: en el primer cuerpo, el 95% de las personas que se han adjudicado una plaza ya estaban trabajando en la Generalitat. En cuanto a los docentes, la proporción es ligeramente más baja pero aún por encima del 90%.

“El ERE masivo que algunos anunciaban ha quedado demostrado que era absolutamente falso», señala el portavoz en el sector público de CCOO de Catalunya, Manel Pulido. Desde la UGT leen, en parte, sus recientes buenos resultados en las elecciones sindicales por la negociación de estos procesos de estabilización.

La conocida como ‘ley Iceta’, que establece las bases para las macro pruebas, fue firmada por CCOO y UGT y contó con el rechazo del resto de fuerzas sindicales. «Pese a que se ha demostrado que en determinados cuerpos han faltado plazas, podemos estar satisfechos. No ha habido ERE encubierto», reconoce la portavoz de la IAC, Assumpta Barbens.

Está previsto que durante la primera mitad del 2024 los macro procesos de estabilización estén finiquitados. Esto dará paso a una segunda ola de oposiciones, de corte ordinario. Las ofertas públicas de empleo (OPE) del 2021, 2022 y 2023 deberán ser publicadas por la Generalitat, probablemente a partir de junio. Esto supondrá un volumen de plazas a concurso sin precedentes.

Por Daniel