Los presidentes de los mayores bancos españoles, Ana Botín (Santander), Carlos Torres Vila (BBVA), José Ignacio Goirigolzarri (CaixaBank) y Josep Oliu (Sabadell).

Los bancos españoles incrementan su plantilla por primera vez desde 2008

En un giro sorpresa de los acontecimientos, los bancos en España aumentaron sus plantillas en 2023 por primera vez desde 2008, año en el que el sector financiero comenzó a experimentar un ajuste drástico de personal tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y el inicio de la crisis financiera internacional. Según los últimos datos del Banco de España, a finales de 2023, el personal bancario ascendió a 161.640 empleados, una cifra que representa un incremento del 2% con respecto al año anterior, es decir, 3.322 empleados adicionales.

Este incremento en la plantilla representa un cambio significativo. Sin embargo, aún está por verse si esta tendencia perdurará o si simplemente es un aumento puntual. A pesar de este crecimiento, el sector bancario cuenta todavía con 109.215 empleados menos que en su punto máximo hace quince años, es decir, el sector ha experimentado un recorte del 40% en comparación con los 270.855 empleados que tenía en aquel entonces.

El auge de la banca digital y la disminución de las sucursales físicas

Como contraparte a este aumento en la plantilla, los bancos han continuado cerrando sucursales, aunque a un ritmo más lento. En 2023 se redujo el número de sucursales en 45 y otras 43 en el primer trimestre de este año, resultando en un total de 17.560 oficinas, lo que representa una disminución del 61% en comparación con el máximo de septiembre de 2008.

Este ajuste en el número de sucursales es una respuesta a varios factores. En primer lugar, el sector, bajo el mandato de las autoridades supervisoras, ha respondido a la era de los tipos de interés ultrabajos (2014-2022) con recortes en oficinas y personal y con fusiones para reducir sus gastos y tratar de salvaguardar su rentabilidad. En segundo lugar, la preferencia creciente de los clientes por los servicios bancarios digitales también ha contribuido a este ajuste, aunque ello ha generado problemas de exclusión financiera en colectivos como los mayores y la España rural.

Las tres últimas integraciones (Popular en Santander en 2017 y Bankia en CaixaBank y Liberbank en Unicaja en 2021) resultaron en la pérdida de 13.231 empleos. Sin embargo, la creciente digitalización y el hecho de que la plantilla crezca mientras las sucursales disminuyen dan una pista del tipo de trabajadores que está provocando el aumento de la plantilla bancaria.

Según José Luís Martínez Campuzano, portavoz de la patronal bancaria AEB, con la evolución y transformación tecnológica en la que se encuentra el sector, se están demandando perfiles ‘stem’ (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) para que ayuden a tomar decisiones basadas en datos. Además, las nuevas exigencias regulatorias y la sofisticación cada vez mayor en los mercados hacen necesario que se disponga de perfiles financieros altamente preparados.

Los representantes de los trabajadores introducen un matiz relevante. Según José María Martínez, secretario general de la federación de servicios de CCOO, aunque se ha incrementado la contratación de técnicos especialistas, también se están produciendo relevos generacionales a través de prejubilaciones y nuevas contrataciones. Personal veterano -y con salario alto- es sustituido por personas más jóvenes con salarios de entrada, y por lo tanto más bajos. Este año el ‘saldo neto’ ha sido positivo al no darse procesos colectivos de salidas.

BBVA lidera el crecimiento de la plantilla

Los diez bancos españoles que el Banco Central Europeo (BCE) supervisa directamente por su mayor tamaño son, lógicamente, los que más contribuyeron al aumento de plantilla de 2023. Aumentaron su número de trabajadores en 2.622 y un 1,9%, hasta los 142.456. El caso más destacado es el del BBVA, que incrementó su plantilla en España en 1.465 personas, hasta las 27.410, tras elevarla en 1.102 empleados en 2022. Además, el grupo anunció en marzo que prevé incorporar otros 1.225 profesionales ligados a la tecnología en España en 2024 para sus sedes en Madrid, Bilbao y Barcelona.

El segundo banco que más aumentó su plantilla en España el año pasado fue Abanca (en 443 empleados, hasta los 6.147), aunque en este caso hay que tener en cuenta que cerró la compra de su competidor Targobank, que tenía 507 trabajadores. El tercero fue el Sabadell (464, hasta los 13.455), que como el BBVA se ha lanzado a incorporar nuevos perfiles tras realizar ajustes excepcionales de plantilla en los años precedentes. Está por ver el efecto que tendría la opa lanzada por el banco de origen vasco sobre el catalán si tiene finalmente éxito: el BBVA afirma que no afectará mucho al empleo, pero el Sabadell lo pone en duda.

En cuanto al resto de entidades, también elevaron su plantilla en el país CaixaBank (349, hasta los 40.174), Ibercaja (170, hasta los 4.964), Bankinter (62, hasta los 5.389) y Kutxabank (41, hasta los 5.384). En cambio, el Santander mantuvo básicamente estable su plantilla (26.834, cinco menos) y la redujeron Unicaja (en 330 personas, hasta las 7.523) y el Banco de Crédito Cooperativo-Grupo Cajamar (en 37, hasta los 4.964).

Por Daniel