En un reciente mensaje interno que Reuters pudo ver el pasado lunes, se ha desvelado que Tesla, el gigante automovilístico, planea despedir a más del 10% de su plantilla mundial, lo que afectaría a alrededor de 14.000 personas. Esta medida drástica se produce mientras la compañía lucha para mantener sus ventas en un clima de intensificación de la guerra de precios en el sector de los vehículos eléctricos.
En diciembre pasado, Tesla, que es el fabricante de automóviles eléctricos más grande del mundo por valor de mercado, tenía 140.473 empleados, según su último informe anual. El medio especializado Electrek adelantó la noticia, aunque no se especificó cuántos puestos de trabajo se verían afectados por este despido masivo.
En el mensaje interno, Elon Musk, CEO de Tesla, destacó la necesidad de preparar la empresa para su próxima fase de crecimiento, lo que requiere un análisis exhaustivo de todos los aspectos de la empresa con el objetivo de reducir costos y aumentar la productividad. “Como parte de este esfuerzo, hemos realizado una revisión exhaustiva de la organización y hemos tomado la difícil decisión de reducir nuestro personal en más de un 10% a nivel mundial”, afirmó Musk.
Las acciones de Tesla experimentaron una caída de un 0,3% en las operaciones previas a la comercialización del lunes. Esta caída en las ventas y la consecuente reducción de la plantilla se produce después de que Tesla informara a principios de este mes de que sus entregas mundiales de vehículos en el primer trimestre cayeron por primera vez en casi cuatro años, un descenso que los recortes de precios no lograron amortiguar.
Tesla, que presentará sus resultados trimestrales el 23 de abril, se prepara para una ralentización en 2024 después de años de rápido crecimiento en las ventas. El fabricante de vehículos eléctricos ha tenido dificultades para renovar sus modelos más antiguos, ya que los elevados tipos de interés han mermado el interés de los consumidores por los artículos de lujo. Por otro lado, sus rivales en China, el mayor mercado automovilístico del mundo, están lanzando modelos más baratos.
A principios de este mes, Reuters informó que Tesla había cancelado un coche barato que había prometido hace tiempo y que los inversores esperaban que impulsara el crecimiento del mercado masivo. La empresa busca fortalecer sus márgenes, que se han visto mermados por los repetidos recortes de precios. En el cuarto trimestre, Tesla registró un margen de beneficio bruto del 17,6%, el más bajo en más de cuatro años.
Esta no es la primera vez que Tesla ha tenido que reducir su plantilla. En febrero del año pasado, Tesla despidió al 4% de su plantilla en Nueva York, en el marco de un ciclo de revisión de resultados y antes de que sus empleados iniciaran una campaña sindical.
Las decisiones de Tesla no solo impactan a los empleados que se enfrentan al desempleo, sino que también tienen un efecto dominó en la industria de los vehículos eléctricos, en los inversores y en la economía global. A medida que la empresa continúa luchando para mantenerse a flote en un mercado cada vez más competitivo, se espera que se tomen más medidas en el futuro para asegurar su supervivencia y crecimiento.
