Telefónica pide cambios regulatorios y alerta sobre la pérdida de competitividad de las telecomunicaciones en la UE
El mercado global de las telecomunicaciones se ha vuelto cada vez más competitivo, con las empresas luchando no solo por la cuota de mercado, sino también por la innovación y la transformación digital. Sin embargo, el sector de las telecomunicaciones en Europa ha estado luchando para mantenerse al día, especialmente cuando se compara con sus contrapartes en los Estados Unidos y China. Telefónica, la empresa de telecomunicaciones más grande de España, ha expresado su preocupación por la «enorme pérdida de competitividad» de la industria en la Unión Europea.
El presidente de Telefónica España, Emilio Gayo, ha utilizado su plataforma en el congreso anual de DigitalES, la principal organización de telecomunicaciones de España, para pedir cambios regulatorios. Según Gayo, el sector necesita más fusiones, menos regulación y una mayor capacitación para atraer y retener talento en medio de la revolución digital.
La debilidad del sector de las telecomunicaciones de la UE
El crecimiento y la competitividad del sector de las telecomunicaciones en Europa se enfrentan a varios desafíos. Las operadoras de telecomunicaciones del continente son en su mayoría pequeñas o medianas y se ven obstaculizadas por regulaciones restrictivas que dificultan la consolidación del sector. Además, las modestas valoraciones bursátiles de estas empresas las hacen vulnerables a posibles adquisiciones y limitan su capacidad para competir con sus rivales globales.
Gayo ha enfatizado la necesidad de cambios en la industria. «Necesitamos ayuda. Necesitamos más consolidación: compañías más sólidas, con capacidad de inversión. Menos regulación: menos trabas que nos permitan utilizar esa capacidad de inversión y hacerlo más rápido. Necesitamos más colaboración público-privada. Y necesitamos más talento, más formación especializada», ha destacado.
Durante casi tres décadas, la Comisión Europea ha promovido la liberalización del sector de las telecomunicaciones, con el objetivo de aumentar la competencia para garantizar precios asequibles para los ciudadanos y las empresas. Sin embargo, esta estrategia ha resultado en un mercado fragmentado con más de 400 operadoras de telecomunicaciones, de las cuales solo alrededor de 100 tienen un tamaño relevante en sus mercados locales.
Menos ingresos, caída en bolsa
Esta situación ha llevado a una industria deflacionaria, exacerbada por la presión de las empresas de bajo coste. Esto ha afectado la rentabilidad y los ingresos de las operadoras, especialmente aquellas que poseen su propia red y que deben asumir inversiones millonarias para mantenerse al día con el despliegue del 5G y el creciente tráfico de datos.
El presidente de Telefónica España ha señalado que las telecomunicaciones europeas han perdido un 33% de sus ingresos en los últimos años, mientras que en el sector de Estados Unidos y China han experimentado un crecimiento del 12% y 18% respectivamente. “El sector telco europeo hace unos años tenía el mismo valor bursátil que el sector en China o en EEUU, y hoy somos la mitad de cualquiera de ellos”, ha indicado Gayo.
Para Telefónica España, la digitalización y la inteligencia artificial son clave para revertir la pérdida de competitividad de Europa, no solo en el sector de las telecomunicaciones, sino también en otras industrias. Gayo ha destacado las ventajas que España tiene para aprovechar las oportunidades de la digitalización, como la mayor red de fibra óptica del continente, una rápida implementación del 5G, una posición sólida en centros de procesamiento de datos y un buen ritmo de aprovechamiento de la computación y la nube.
En resumen, la competencia en el sector de las telecomunicaciones es feroz y las empresas europeas están luchando para mantenerse al día. La mayor empresa de telecomunicaciones de España, Telefónica, ha pedido cambios regulatorios y más fusiones en el sector para ayudar a aumentar la competitividad. Sin embargo, aún queda por ver cómo se desarrollará esta situación en los próximos años.

