El movimiento Slow Food Catalunya, que celebra la cocina tradicional y ecológica, ha ampliado su red de restaurantes y comedores escolares afiliados. Ahora cuenta con más de medio centenar de restaurantes, un total de 25 comedores escolares, y dos escuelas de hostelería que exhiben con orgullo su distintivo.
Este sello es un reconocimiento a las cocinas que elaboran sus recetas a la antigua usanza, utilizando alimentos de temporada y proximidad y, preferiblemente, de producción 100% ecológica. El lunes pasado, se unieron al grupo ocho nuevos restaurantes, un comedor escolar y dos escuelas de formación de futuros restauradores.
La chef Carme Ruscalleda, madrina de los nuevos miembros de Slow Food, alertó sobre una «nube negra» que se apodera de nuestro patrimonio gastronómico: una industria agroalimentaria que impone sus prácticas y amenaza el trabajo que se ha hecho en Catalunya hasta ahora. Ella instó a los miembros a «seguir siendo la resistencia» y a continuar practicando la cocina de antes, utilizando productos locales.
El próximo año, Catalunya será celebrada como Región Mundial de la Gastronomía. Según David Mascort, conseller de Acció Climàtica i Alimentació, este evento será una oportunidad para «poner en valor toda la cadena alimentaria», algo que ha estado haciendo el movimiento Slow Food durante mucho tiempo.
Las últimas incorporaciones al sello Slow Food incluyen a la pizzería gourmet napolitana Marghe 1889, el restaurante Deltaic, Cúmul, Les Nenes Bar, y el Yumyum, así como los restaurantes gestionados por las dos escuelas profesionales en Tona y en Sort.
El movimiento Slow Food, que surgió en 1986 en Italia como una contraposición al ‘fast food’, ha sido destacado por el alcalde de Sant Sadurní d’Anoia, Pere Vernet, como una herramienta para «hacer territorio». Según Vernet, es valiosa la existencia de esta asociación que hace las cosas con calma, con el tiempo necesario, como los espumosos que se elaboran en su municipio.
En el encuentro de Slow Food también se celebró una feria con productos de la tierra y se anunció la edición de la primera ‘Guía Slow Food Catalunya’, que se presentará en noviembre próximo. Este evento y la futura guía representan un esfuerzo continuo para promover y proteger la cocina local y tradicional en Catalunya.
