Jóvenes mirando sus teléfonos móviles.

En un mundo cada vez más digital, la privacidad y seguridad en internet es una preocupación creciente para los usuarios. Un reciente estudio realizado por un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha arrojado luz sobre los problemas de privacidad que enfrentamos en el uso diario de nuestras aplicaciones móviles, revelando que estas comparten los datos privados de los usuarios sin su conocimiento.

El estudio fue realizado por el grupo de privacidad, sistemas de tiempo real y arquitectura de servicios telemáticos de la UPM, también conocido como el grupo Strast. Este equipo se dedica a analizar las «amenazas» que las nuevas tecnologías pueden plantear para los usuarios.

El análisis se centró en los datos personales que recopilan las aplicaciones y cómo se gestionan. Los investigadores descubrieron que estos datos son transmitidos a gran escala para su tratamiento y compartidos con servicios de terceros, como los ofrecidos por Google o Meta.

Además, el informe reveló que la mayoría de las aplicaciones integran funcionalidades que han sido creadas por grandes organizaciones tecnológicas y posteriormente añadidas por los desarrolladores. Estas funcionalidades realizan comportamientos adicionales en segundo plano, como la recolección y envío de datos personales, que pasan inadvertidos para el usuario e incluso, a menudo, para el propio desarrollador.

Los autores del estudio subrayaron que esta falta de conocimiento supone un riesgo para la privacidad de los usuarios y un riesgo económico para los responsables de la aplicación. Sin saberlo, podrían estar incumpliendo la ley de protección de datos y ser sancionados con multas millonarias.

Para abordar estos problemas, el proyecto autoGDPR, liderado por investigadores de la UPM, está implementando tecnologías de ciberseguridad que permiten observar el comportamiento de las aplicaciones móviles. Con estas tecnologías, se puede conocer qué datos personales se recogen, a dónde se envían y si estarían potencialmente incumpliendo la ley.

Esta tecnología podría ser utilizada por las agencias de protección de datos para obtener evidencias de estos incumplimientos. Además, los desarrolladores podrán informarse a través de la página web del proyecto sobre qué hace su aplicación, para poder corregirlo y adherirse a la ley.

En resumen, el estudio realizado por la Universidad Politécnica de Madrid pone de manifiesto la importancia de entender cómo las aplicaciones móviles manejan los datos personales y la necesidad de una mayor transparencia en este ámbito. Es imperativo que tanto los usuarios como los desarrolladores estén al tanto de estas prácticas para proteger la privacidad y cumplir con la ley. Los proyectos como autoGDPR son un paso en la dirección correcta, proporcionando las herramientas necesarias para detectar y corregir las violaciones de la privacidad.