La Comisión Europea ha lanzado recientemente dos documentos de trabajo, conocidos como staff working documents, con el objetivo de proporcionar asistencia a los estados miembros de los Veintisiete en su lucha por fomentar el crecimiento sostenible en el ámbito de la acuicultura. Esta iniciativa surge en respuesta a las quejas de los productores, que alegaban una carga administrativa excesiva al intentar establecer un nuevo emprendimiento de acuicultura.
En un ejercicio de autocrítica, Bruselas ha admitido que la producción acuícola en la UE ha quedado rezagada en comparación con otras regiones del mundo. La publicación de estos documentos busca, por tanto, «desbloquear el potencial» del sector acuícola comunitario. A día de hoy, la producción acuícola de la UE solo representa el 10% del pescado y marisco que se consume en la UE, y menos del 2% de la producción a nivel mundial.
La Comisión Europea ha identificado dos obstáculos principales que se deben superar. En primer lugar, se hace mención a un marco regulatorio complicado y a procedimientos administrativos innecesarios que dificultan la actividad. Además, también se señalan las dificultades de acceso al espacio y al agua necesarios para desarrollar la acuicultura. La Comisión insta a cada país a asegurar la transparencia y precisión de la información sobre esta importante sección de la cadena mar-industria. Asimismo, recomienda diseñar una serie de campañas nacionales que ayuden a incrementar la demanda.
Un ejemplo a seguir es la iniciativa que la Asociación Nacional de Empresarios de Acuicultura Marina y de Agua Dulce de España (Apromar) puso en marcha en 2021. Con el apoyo del Gobierno español y la UE a través del Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca (FEMP), Apromar lanzó la campaña Acuicultura de España para mejorar la percepción de la sociedad española sobre el sector acuícola. Gracias a esta iniciativa, el conocimiento técnico y general de la acuicultura española aumentó del 44,2% al 48% entre 2019 y 2022. Además, el número de personas que consumían pescado producido exclusivamente por la acuicultura se duplicó, pasando del 1,7% al 3,7%. La sostenibilidad se convirtió en una de las principales razones de consumo, creciendo del 6,7% al 23,7%.
Un caso particularmente destacable es el de Galicia. Esta comunidad autónoma española es la única productora de rodaballo criado artificialmente en todo el país, y es la principal productora de otras especies como el lenguado. Solo de estos dos pescados, Galicia produjo cerca de 10.500 toneladas en 2023, valoradas en casi 98 millones de euros. Esto representa un aumento del 4,8% y del 8,2% respectivamente en comparación con las cifras de 2022.
Sin embargo, la Comisión Europea advierte que el coste de las campañas de comunicación para la acuicultura puede ser elevado. Se requiere una inversión considerable para garantizar su eficacia. Además de la iniciativa española, la Comisión también menciona el Programme for the promotion of domestic fish de Finlandia y la iniciativa Farmed in the EU de Lituania. En este último caso, se llevaron a cabo diversas acciones para aumentar la conciencia sobre los beneficios de la acuicultura, incluyendo lecciones en las escuelas y visitas a granjas acuícolas, lo que ayudó a atraer profesionales al sector.
