El Gobierno español ha realizado un esfuerzo económico significativo para facilitar el acceso de los ciudadanos al transporte ferroviario de alta velocidad. En el período de 2021 a 2023, se han otorgado subvenciones por valor de 202 millones de euros para mantener en suspenso los cánones que la empresa pública Adif cobra a los operadores ferroviarios. Esta medida ha contribuido a que los operadores puedan ofrecer tarifas más asequibles a los usuarios, permitiendo la emisión de billetes desde los 7 euros en el caso de Renfe, desde los 9 euros en el caso de Ouigo y desde los 18 euros en el caso de Iryo.
Este esfuerzo por parte del Estado ha sido destacado por Manuel Fresno, el director general financiero de Adif, durante unas jornadas sobre los cánones del sector ferroviario organizadas por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense. Fresno destacó la inversión que la administración está realizando para impulsar el transporte en tren, un medio de transporte que está experimentando un crecimiento significativo en popularidad y uso.
Con la entrada de Ouigo en el mercado ferroviario en mayo de 2021, se produjo un cambio sustancial en la estructura de precios de los billetes de tren. Hasta ese momento, los trenes de alta velocidad de Renfe operaban sin competencia, con precios significativamente más altos. Un mes después del debut de Ouigo, Renfe lanzó Avlo, su producto ‘low cost’, con una oferta aún más competitiva que la de su competidor francés.
En noviembre de 2022, Iryo, una empresa participada al 45% por el Estado italiano, puso en circulación su primer tren. Aunque Iryo no se promociona como una opción ‘low cost’, sus precios son más bajos en comparación con los de los trenes de alta velocidad.
Fresno defendió durante su intervención que los cánones en España son bajos en comparación con los de otros países europeos como Francia o Italia. Por ejemplo, en la ruta Madrid-Valencia, los cánones ascienden a 5,8 euros por tren-kilómetro, en comparación con los 6,9 euros del Roma-Milán. Además, un trayecto de París a Lyon es hasta el doble de caro para los operadores que la ruta Madrid-Barcelona, con un canon de 28,5 euros frente a 14,6 euros.
En cuanto al futuro del sector ferroviario, los representantes de los operadores instaron a las autoridades españolas a aumentar el número de usuarios de trenes de alta velocidad para cumplir con los objetivos medioambientales. «Actualmente, la ratio es de un viaje de alta velocidad por cada habitante en España, pero lo ideal sería aumentarlo a dos para el año 2035. Esta es la cifra que registra actualmente Francia», señaló Patricia Miranda, directora de Asesoría Jurídica y Regulación de Ouigo.
Ramón Azuara, director general de Operaciones de Renfe, sugirió que en el cálculo de los cánones se deberían considerar otros factores, como el paso de los trenes, que es el elemento que produce el mayor desgaste en la infraestructura. Azuara también mencionó que una posible rebaja de los cánones por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no afectaría significativamente a los operadores de alta velocidad, ya que cualquier reducción podría ser compensada con un recargo.
«Los cánones tienen la función de ayudar a un cambio modal, a una descarbonización del transporte y a asegurar un ferrocarril eficiente y competitivo con otros modos de transporte para asegurar ese cambio modal», añadió Guillermo Castrillo, director de Estrategia y Sostenibilidad de Iryo. Este enfoque subraya la importancia de la sostenibilidad y la eficiencia en el sector del transporte, y cómo los cánones pueden desempeñar un papel en la promoción de estos objetivos.
