Masiva mortalidad de pelícanos: esta es la razón

Desorientados y demacrados: La lucha de los pelícanos pardos en California

Una alarmante tragedia ecológica está en curso en California, Estados Unidos. Pelícanos pardos, famosos por su gran capacidad de vuelo y su espectacular forma de capturar sus presas, están apareciendo en estanques, embalses y parques, lejos de su hogar en el océano y completamente desorientados.

Este inquietante fenómeno se ha estado produciendo durante varias semanas, y los centros de rescate de aves salvajes están repletos de pelícanos en un estado muy deteriorado, al borde de la muerte. Los cuidadores de estos centros están trabajando incansablemente para ayudar a las aves a recuperar la salud, proporcionándoles líquidos, pescado y medicamentos. Sin embargo, el costo de este tratamiento es asombrosamente alto, alcanzando hasta los 1.500 dólares por ave.

Una crisis sin precedentes

La situación es sin precedentes y ha dejado a los científicos desconcertados. No todos los pelícanos están afectados por esta patología; algunos ejemplares parecen seguir indemnes. Con el tiempo, parece consolidarse una explicación: aunque estas aves siguen teniendo comida, no pueden alcanzarla, ya que sus presas han pasado a estar a demasiada profundidad o demasiado lejos de la costa.

En años anteriores, se habían observado crisis más pequeñas (2022, 2018, 2012 y 2010), pero nunca alcanzaron las proporciones de la epidemia actual. Muchas de estas aves presentan los mismos síntomas: llegan demacradas, deshidratadas y con temperaturas corporales críticamente bajas. Mazurkiewicz, experto en la materia, advierte: «Si comenzamos a ver una mayor frecuencia de estos eventos, podría ser motivo de preocupación».

Este año, casi 800 aves han sido llevadas a centros de recuperación para recibir tratamiento, según el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California. De ellas, aproximadamente la mitad todavía están bajo cuidados o se han recuperado y han sido liberadas. La otra mitad murió o tuvo que ser sacrificada. Muchos más han muerto en la naturaleza, sin ser detectados.

Las anchoas: pieza clave en el rompecabezas

Los expertos están tratando de averiguar qué está detrás de este extraño comportamiento. Se barajaron varias posibilidades, como la neurotoxina producida por algas microscópicas conocida como ácido domoico y la gripe aviar, pero ambas teorías fueron descartadas. Finalmente, se llegó a la conclusión de que los pájaros, simplemente, se están muriendo de hambre.

La atención se ha centrado en la anchoa del norte, el alimento principal de los pelícanos. Estos pequeños peces, que suelen reunirse en grandes cantidades bajo el agua, pueden sumergirse a gran profundidad y nadar mar adentro. Cuando la comida es abundante, los pelícanos almacenan suficiente energía para producir huevos, incubar y alimentar hasta tres polluelos. Pero la sobrepesca y el calentamiento de las aguas están amenazando a las poblaciones de anchoas en el Golfo de México.

Este invierno, los pelícanos pardos tuvieron muy poca comida, lo que provocó un fracaso reproductivo casi completo. Luego, las aves partieron hacia California, mucho más temprano de lo normal y muchas estuvieron allí todo el invierno, algo verdaderamente inusual.

¿Podría ser El Niño el responsable?

El fenómeno de El Niño también podría estar detrás de esta crisis. Este cambio en el patrón climático global, que tiende a hacer más cálido el Pacífico tropical oriental, podría haber afectado a las anchoas. Según el Centro de Ciencias Pesqueras de la NOAA, el recuento de anchoas de este año ha disminuido un poco, después de varios años de crecimiento. Estos peces están más lejos de la costa, lo que hace que los pelícanos tengan dificultades para encontrarlos.

Deborah Jaques de Pacific Eco Logic en Crescent City, que estudia los refugios desde Pismo Beach hasta Crescent City, advierte: «Lo que sea que esté afectando a las anchoas, dentro de la columna de agua o a lo largo de la plataforma continental, afectará a los pelícanos. Si eso cambia, de repente los pelícanos podrían quedar fuera del negocio».

La pregunta que queda por responder es: ¿cómo responderemos a esta crisis ecológica y qué medidas se tomarán para proteger a los pelícanos pardos y su hábitat? ¿Podría este ser un signo de cambios más profundos que están ocurriendo en nuestros ecosistemas marinos debido a la intervención humana y el cambio climático?

Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es